BARCELONA, España.- El partido entre Barcelona y Atlético Madrid no entregó muchas emociones en la cancha, pero si afuera. Cerca del final del encuentro, el jugador “colchonero” Arda Turan se fue expulsado y, molesto con la decisión, apuntó al árbitro con su mano derecha y emuló el gesto de un disparo con un arma de fuego. 

La sanción al jugador podría ser grave, pero por el momento el tribunal de disciplina español no se ha expedido sobre el tema.

El jugador turco se encontraba en el banco de suplentes al momento de su expulsión, porque minutos antes había sido reemplazado por Adrián. Desde allí, reclamó en reiteradas ocasiones los fallos arbitrales, incluso saliendo de su lugar para hablar con el cuarto árbitro de cerca.

Cansado de esta actitud, el juez principal del partido, David Fernández Borbalán, decidió mostrarle la tarjeta roja. El jugador se enfureció por la decisión y quiso ir a reclamar eufóricamente su descontento. Compañeros y miembros del cuerpo técnico lo retuvieron, pero no pudieron evitar el polémico gesto del que ahora habla todo el mundo.