Carlos Roldán metió mano en el equipo. No había quedado conforme con la actuación frente al "lobo" jujeño y es por eso que cambió. Buscó darle mayor volumen de juego a la mitad de la cancha con el ingreso de Waldo Brandán por Nievas Escobar, e intentó tener mayor peso ofensivo con la entrada de Nicolás Herrera y de Miguel Fernández por Elvio Martínez y Lihué Prichoda, respectivamente. Pero nada cambió. San Martín volvió a dejar una pobre imagen, y si esta vez no cayó derrotado fue porque el rival también está lleno de limitaciones.
De los tres "nuevos", Brandán fue el que mejor rindió. El volante de La Reducción tuvo mucho contacto con la pelota durante el primer tiempo. Tocó en 43 ocasiones el balón: entregó 38 pases bien y solamente perdió cinco veces ante un adversario. Pero casi siempre lo hizo en terreno del "santo", lejos de donde puede llegar a lastimar con su precisión. Brandán se animó en dos ocasiones a buscar el arco. La primera fue a los 19', pero su remate se fue lejos. Y en la segunda volvió a probar de media distancia, y esta vez la pelota pasó bien cerca del palo. En el complemento sólo permaneció 10 minutos en la cancha, pero no fue la solución que el DT necesitaba.
El riojano Herrera se paró como media punta, pero quedó en evidencia la falta de fútbol por los cuatro meses que estuvo alejado de las canchas debido a una pubialgia. "Nico" no aportó en ataque y tampoco fue capaz de crear juego para asistir a los delanteros.
"El Monito" Fernández estuvo los 90 minutos en la cancha, aunque recién en el complemento se mostró más activo. El atacante no pudo despegar de la mediocridad del equipo y contó con una chance para marcar: fue al minuto del segundo tiempo, cuando Carrera le ahogó el grito de gol luego de un cabezazo. Poco, muy poco, para un equipo que necesita despegar y que no levanta vuelo.
Pablo Lazarte"Vengo hace muchos años a la cancha y no recuerdo haberlo visto jugar tan mal a San Martín. Hay una dirección técnica que está desorientada y no están los futbolistas que deben jugar. No pueden estar en el banco jugadores como Prichoda y Martínez que tienen otro nivel".
Cristian G. Martínez"El equipo es una lágrima. No me gusta el planteo. Soy honesto: es un desastre. No hay gol ni sorpresa. No sé de quién es la culpa, pero estoy harto de ver esto. Las incorporaciones que se hicieron no fueron las correctas y tampoco el ir a buscar un técnico que venía de descender".
Jorge Jiménez"Seguimos con el mismo planteo de siempre: cinco volantes, tres defensores y no tenemos llegada arriba. No generamos fútbol y así no llegamos a nada. Tenía esperanzas, aunque con esto no sé adónde llegaremos. De todos modos, las ilusiones siempre están intactas".