El súper Niño complicó la zafra tucumana: más costos y dificultades para cosechar

Las lluvias marcaron la campaña 2026 y dificultaron el trabajo en los cañaverales. Aunque la producción disponible superó los 20 millones de toneladas, unos 4 millones seguían sin cosecharse a fines de octubre.

Condiciones de los cañaverales. FOTO ILUSTRATIVA
Condiciones de los cañaverales. FOTO ILUSTRATIVA
Hace 10 Hs

Resumen para apurados

  • En Tucumán, el fenómeno de El Niño complicó la zafra 2026 de los cañeros al causar lluvias récord que elevaron costos y trabaron la recolección de caña de azúcar.
  • Aunque hubo una producción récord de 20 millones de toneladas, los suelos anegados y caminos intransitables dejaron cuatro millones de toneladas sin cosechar.
  • La parálisis parcial y los mayores costos aumentan la vulnerabilidad económica de pequeños y medianos productores, con lotes obligados a pasar al próximo ciclo.
Resumen generado con IA

Las características del actual ciclo productivo de la caña de azúcar, han estado fuertemente influenciadas por la persistencia de un súper Niño durante el ciclo vegetativo 2025-2026, que aún hoy está actuando en la mayor parte del país. Como consecuencia de esta condición, que se transformó en un evento excepcional para vastas regiones, Tucumán recibió abundantes precipitaciones en lo que va del año, con volúmenes de agua muy superiores a los normales, salvo el mes de mayo. 

Así lo indicó Jorge Scandaliaris, asesor de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), quien además señaló que otro factor distintivo en esta campaña fue la buena labor de los productores en el manejo de los cañaverales. Este desempeño incluyó un alto grado de renovación de las plantaciones, control de malezas, fertilización, especialmente, con la incorporación de nuevas variedades de mayor capacidad productiva liberadas recientemente.

La buena disponibilidad de agua durante el periodo de activo desarrollo vegetativo de la sacarífera, sumadas al excelente manejo de los lotes que se señaló anteriormente, fueron incentivos decisivos para impulsar elevadas tasas de crecimiento de la caña de azúcar, que determinaron altos niveles productivos generalizados en la zona cañera provincial. Finalmente, esto se tradujo en un récord de disponibilidad de materia prima que superó los 20 millones de toneladas, valor que incluye la caña que se destina para semilla en las plantaciones.

Un aspecto positivo que se debe destacar en el presente año es que no se produjeron heladas significativas, sino solo de baja intensidad y duración, que no afectaron la  condición   natural de los tallos. Por lo tanto, no incidieron en la capacidad productiva del cañaveral, como también en la calidad de la materia prima. En contraposición a esta buena noticia de no ocurrencia de heladas importantes, muchos lotes de la provincia manifestaron la presencia parcial o masiva de floraciones en algunas variedades, lo que representan perdidas productivas para los cañeros.

Según el asesor, al momento de la cosecha, la mayoría de los lotes experimentó una situación de exceso de humedad en los suelos de los cañaverales, que aun en pleno invierno, cuando suele ser usualmente seco, hizo difícil y hasta imposible la operación de cosecha y transporte de la materia prima. También fue sumamente crítico el mal estado de los callejones internos de la finca, en general, y la salida por los caminos vecinales hasta alcanzar la ruta final consolidada para acceder a los ingenios. 

Como consecuencia, los costos de cosecha y transporte, se incrementaron, tanto por el elevado  exceso hídrico de los suelos, como por la situación de extrema condición de transitabilidad de los callejones y caminos.

Ante ese escenario, los ingenios se vieron obligados a retrasar el inicio de zafra. Buscaron alcanzar un razonable ritmo de molienda que asegurara la continuidad del proceso industrial. Iniciada ya la actividad agroindustrial, el programa de cosecha se tuvo que alterar permanentemente, saltando de un lote a otro, hasta encontrar mejores condiciones de trabajo para las cosechadoras y el transporte de la materia prima.

Hasta fines de octubre continuaron aun las condiciones de lluvias por encima de lo normal, y en consecuencia persistió la "extrema dificultad para el desarrollo adecuado de la zafra 2026". "Gracias al enorme esfuerzo realizado por los frentes de cosecha y los productores para hacer factible la operación de los grandes equipos, se avanzó con la molienda de los ingenios al mejor ritmo posible. Hasta ese momento, se concretaron 16 millones de toneladas de caña molida, a pesar de las inusuales y complicadas condiciones del año", describió.

La situación de los cañeros, en cuanto al avance de zafra, es extremadamente variable. Algunos ya han finalizado su cosecha, mientras otros no la han iniciado o están a mitad de camino. En estos últimos dos casos, hay una alta incertidumbre por lo que puede pasar desde aquí hasta que se dé por terminada la zafra. El panorama futuro para los cañeros más afectados será complicado. Con esa condición de dificultad, los pequeños y medianos cañeros estarán con un estado de mayor vulnerabilidad económica y financiera.

Existe la sensación que las condiciones del clima en las próximas semanas determinarán el final del año productivo. Aún quedan unas 4 millones de toneladas en pie, y como se ha dicho, las condiciones de dificultad de los lotes sin cosecha persisten. Eso no ayudaría para la continuidad y la provisión de caña para los ingenios. Al no estar afectados los cañaverales por las heladas durante el invierno, aquellos con exceso de agua podrían dejar la cosecha para el año que viene. Sin embargo, hay lotes donde la caña floreció y aún está en pie, lo que es un inconveniente porque implica mayores costos, perdidas en cosecha y calidad de la materia prima.

De acuerdo con Scandaliaris, al no ser cosechada parte de la caña disponible, el productor verá disminuido sus ingresos, en un momento en que los costos de producción se incrementaron, tanto en el manejo del cultivo, como así también en la cosecha y transporte de la caña.

En conclusión, la presencia de un híper Niño, como lo llaman algunos especialistas en meteorología -estiman que hay recorrer 140 años para atrás para dar con una condición similar-, ha hecho que esta zafra 2026 fuera muy distinta a las anteriores. 

Esta zafra será recordada especialmente por las particularidades que se tuvieron que vencer para afrontar un panorama inusual y complejo, que requirió de grandes y nuevos esfuerzos, y un alto  espíritu de lucha.

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