Silvia Tenazinha: “La IA no viene a reemplazar personas, sino a elevar la vara del talento humano”
El futuro se plantea con una formación de líderes mucho más estratégicos, indica la directora de Salesforce en Argentina.
Resumen para apurados
- Silvia Tenazinha (Salesforce) afirmó en Tucumán que la IA elevará el talento humano y no reemplazará personas, antes de disertar en un simposio para impulsar la productividad.
- La ejecutiva explicó que la productividad real exige integrar agentes autónomos a los procesos de negocio y capacitar al personal, superando el uso aislado de herramientas básicas.
- Anticipa que la experiencia humana y la formación continua serán claves para liderar la economía del conocimiento y permitir que regiones como el NOA compitan a escala global.
La adopción tecnológica no garantiza por sí sola mayor productividad ni creación de valor. La verdadera transformación exige repensar procesos, liderazgo, talento y modelos de negocio. Ese es el concepto base con el que Silvia Tenazinha, directora general de Salesforce en Argentina, plantea la nueva realidad que, a un ritmo acelerado, se está aplicando en las empresas, en un mundo cada vez más competitivo. Tenazinha llegará esta semana a Tucumán para participar del 2° Simposio de Mercado de Capitales IAEF NOA, que se hará el miércoles en el San Pablo Country & Golf. Antes, concedió la siguiente entrevista a LA GACETA.
-Muchas empresas aseguran estar incorporando inteligencia artificial porque sus empleados utilizan ChatGPT. ¿Cuánta distancia existe entre experimentar con IA y generar una mejora real de productividad y rentabilidad?
-La distancia es enorme. Experimentar en forma aislada es una prueba individual; generar productividad y rentabilidad exige que la IA esté integrada al flujo de trabajo real, a los datos de la compañía y a los procesos de negocio. Hoy estamos pasando de la era de la IA generativa básica a la era de la IA agéntica, donde los agentes inteligentes no solo redactan un texto, sino que ejecutan acciones concretas 24/7 de forma autónoma y coordinada con las personas, y eso es lo que hacemos con Agentforce, nuestra plataforma de agentes, que trabaja sobre los datos y las reglas de cada empresa con las capas de confianza de Salesforce. La verdadera captura de valor aparece cuando dejamos de pensar a la IA como un buscador avanzado y la convertimos en un motor operativo unificado, confiable y seguro que impacta directamente en el balance.
-¿Qué va a diferenciar a las empresas que logren capturar valor con la inteligencia artificial de aquellas que simplemente incorporen tecnología para no quedarse atrás?
-La diferencia no va a estar en la sofisticación de los algoritmos, sino en la confianza, la calidad de los datos y la capacitación de la gente. Las empresas que pierdan serán aquellas que compren tecnología por moda o FOMO (miedo a quedarse afuera), implementando soluciones en silos que nadie usa o que exponen datos sensibles. En cambio, las ganadoras serán las organizaciones que integren personas, agentes autónomos y datos en una plataforma unificada y confiable, invirtiendo en el perfeccionamiento y/o en la mejora de las competencias de sus equipos. Uno de nuestros estudios, el Índice Global de Preparación de IA, dice que el 48% de los adultos en el país señala que la escasez de habilidades digitales avanzadas afecta negativamente su lugar de trabajo. Por eso impulsamos Trailhead, nuestra plataforma gratuita de aprendizaje en línea, para que cualquier persona pueda desarrollar esas habilidades a su ritmo. Los que logren cerrar esa brecha y articulen tecnología con criterio humano serán, sin dudas, los líderes del mercado.
-Una empresa familiar del NOA puede tener décadas de trayectoria, buenos productos y una posición consolidada en su mercado. ¿Por dónde debería empezar su transformación digital sin contar con los recursos de una multinacional?
-Primero, tiene que empezar por resolver una necesidad concreta de cara al cliente. En Salesforce solemos mostrar el ejemplo de una empresa familiar pequeña, que es Flores Avenida. Ellos tienen un equipo reducido, entonces centralizaron la información de sus clientes e implementaron Agentforce, nuestro agente de IA, para automatizar comunicaciones en fechas clave y atender consultas por WhatsApp fuera del horario comercial y feriados, logrando ventas que antes perdían. Para una PyME del NOA, el valor ya está en su reputación y sus productos; empezar por ordenar sus datos y habilitar atención o soporte 24/7 a través de canales simples como WhatsApp permite escalar y fidelizar sin necesidad de presupuestos corporativos gigantes.
-Usted plantea que la transformación comienza por las personas, continúa por los procesos y recién después llega a la tecnología. ¿Qué errores cometen las empresas cuando invierten ese orden?
-El error clásico es creer que comprar un software de vanguardia soluciona mágicamente problemas de gestión o ineficiencias de fondo. Cuando ponés la tecnología primero, automatizas el caos. Si digitalizas un proceso que está roto, solo logras que falle a la velocidad de la luz. Además, si no involucras a las personas desde el minuto cero explicándoles el “para qué hacen sus tareas” y capacitándolas, generás resistencia, desconfianza y baja adopción. La tecnología es un medio, no el fin. Primero definimos el objetivo y preparamos a la cultura de la organización; luego rediseñamos los procesos para hacerlos eficientes, y recién ahí implementamos las herramientas digitales que van a potenciar ese camino.
-Si la inteligencia artificial comienza a realizar muchas de las tareas con las que tradicionalmente se formaban los profesionales jóvenes, ¿cómo vamos a desarrollar a los expertos y líderes de la próxima década?
-La IA no viene a reemplazar personas, sino a elevar la vara del talento humano. Históricamente, a los profesionales jóvenes se los formaba haciéndoles pasar años en tareas mecánicas, repetitivas y manuales: cargar planillas, clasificar datos o responder las mismas dudas operativas una y otra vez. Los agentes de IA hoy asumen esa rutina. Esto nos obliga en forma positiva a cambiar: ahora el desarrollo de los jóvenes debe enfocarse desde el primer día en el pensamiento crítico, la formulación de hipótesis, criterio analítico, supervisión de modelos y empatía en la relación con clientes. Plataformas como Trailhead permiten adquirir esas habilidades en IA y datos desde el primer día, de forma gratuita y a su propio ritmo. El resultado es que vamos a empezar a formar líderes mucho más estratégicos y rápidos, porque van a lograr conducir y auditar tecnología en lugar de desgastarse en tareas operativas.
-Mientras buena parte del debate tecnológico está concentrado en los jóvenes, usted destaca el valor de los profesionales mayores de 50 años. ¿Puede la experiencia convertirse en una ventaja competitiva en la era de la IA?
-Absolutamente. La IA es extraordinaria procesando grandes volúmenes de datos, identificando patrones y ejecutando a velocidad récord, pero carece de intuición, contexto político y ética. Todo eso lo da la experiencia. Un profesional senior tiene la experiencia de haber atravesado crisis, negociaciones difíciles y transformaciones de mercado; sabe exactamente qué preguntas hacerle a la IA y cómo interpretar los resultados. En Salesforce creemos en el valor de los equipos diversos en edad y trayectoria, e impulsamos la colaboración, la mentoría y el diálogo entre generaciones. Cuando a esa experiencia de años le sumas herramientas de aprendizaje accesibles como puede ser Trailhead para adquirir habilidades digitales, ese talento se vuelve imparable.
-Cuando los algoritmos empiezan a intervenir en decisiones comerciales, financieras o de selección de personal, ¿quién debe asumir la responsabilidad por sus errores y sesgos?
-La responsabilidad siempre, sin excepciones, es humana. Desde Salesforce somos categóricos: la IA es una herramienta para potenciar las capacidades humanas, no para reemplazar nuestra responsabilidad legal, ética o moral. Por eso aplicamos el principio de Human-in-the-loop (el humano siempre en el centro y en control de la decisión crítica). Es un principio que está presente en el diseño de Agentforce y de todas nuestras herramientas de IA, con permisos, trazabilidad y supervisión humana. A nivel técnico, esto exige contar con capas de seguridad que garanticen privacidad, transparencia y eviten sesgos o fugas de datos. El éxito de la IA no se medirá por la potencia del algoritmo, sino por el marco de confianza y rendición de cuentas que construyamos alrededor de él.
-Usted propone líderes que actúen como capitanes de equipo y no como entrenadores que dan instrucciones desde afuera. ¿Qué capacidades tendrán que desarrollar los ejecutivos para conducir organizaciones donde personas y agentes de IA trabajen juntos?
En este contexto, el líder tradicional que controlaba tareas operativas ya no tiene lugar. En una empresa agéntica, los ejecutivos deben desarrollar tres capacidades esenciales: alfabetización digital continua (para entender qué puede y qué no puede resolver un agente inteligente), empatía y comunicación (para gestionar la incertidumbre de sus equipos frente al cambio tecnológico) y orquestación estratégica. Actuar como capitán de equipo significa embarrarse en el terreno, usar las herramientas a la par de la gente con la que trabajas, fomentar la experimentación responsable y enseñar a colaborar con la IA, asegurando que los agentes resuelvan lo transaccional para que el equipo humano se focalice en la estrategia y la innovación.
-La economía del conocimiento permite crear y exportar valor sin depender necesariamente de la cercanía a Buenos Aires. ¿Qué necesita el norte argentino para transformar su talento en empresas capaces de competir globalmente?
-La Economía del Conocimiento ya es el tercer complejo exportador de Argentina, superando los U$S 10.000 millones. Lo maravilloso de este sector es su capacidad de arraigo y desarrollo territorial: con conectividad, reglas claras y educación, se puede exportar código, servicios profesionales e innovación desde Tucumán al mundo entero. Para consolidar esto en el norte necesitamos tres cosas: acelerar la inversión en infraestructura de conectividad, articular fuertemente a las universidades locales con el sector productivo privado, y profundizar marcos de colaboración público-privada. En Salesforce ya firmamos memorándums con Nación y provincias como Entre Ríos y Córdoba para modernizar el Estado y capacitar ciudadanos con Trailhead; esa misma matriz de talento federal es la que puede poner al NOA en el mapa global de la IA.
-Si hoy estuviera al frente de una empresa argentina mediana y tuviera que elegir una sola transformación para prepararla para los próximos 10 años, ¿cuál sería?
-Si tuviera que elegir una sola, sería transformar la cultura de la empresa hacia el aprendizaje y la capacitación continua en IA. La tecnología cambia cada seis meses, pero una organización que aprende a desaprender y a actualizar sus habilidades de forma ágil y constante es invencible. No hay software, inversión de capital ni estrategia de exportación que funcione si tu equipo no sabe cómo apalancar la inteligencia artificial para trabajar mejor y tomar decisiones más inteligentes. El mayor activo de cualquier empresa siempre será su capital humano potenciado por la tecnología.
Tenazinha, en el simposio regional del Iaef
Silvia Graciela Tenazinha es Licenciada en Informática (Universidad del Salvador), con Programas Ejecutivos en Innovación y Digitalización en el MIT/IESE y Singularity University. Actualmente es Directora General en Salesforce Argentina. Cuenta con más de 20 años desarrollando proyectos tecnológicos y digitales, liderando tanto compañías de tecnología como de e-commerce y de servicios financieros entre las que se puede citar SAP y Oracle. Integra Women Corporate Director y es directora del IDEA. Tenazhina tendrá a su cargo el panel “La nueva usina de valor: IA, talento y transformación” dell 2° Simposio de Mercado de Capitales del NOA que se hará el miércoles en San Pablo Country Life & Golf de Yerba Buena. El encuentro es organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivo de Finanzas (IAEF). En la agenda se destacan otros paneles. En el “Del Capital semilla al crecimiento: cómo se financian las empresas que crean futuro” participarán Gabriel Allasia, Mariano Mayer y Damián Rivadeneira. En “El Mercado que viene: reglas, capital y desarrollo” estará Silvia Rivadeneira, vicepresidenta de la Comisión Nacional de Valores (CNV). Gustavo Castagnino, Hugo Díaz y Leonardo Franceschini participarán de “Empresas que escalan: mercado de capitales, inversión y crecimiento real”. Y la historiadora Camila Perochena cerrará el simposio con “Decidir en tiempos inciertos: liderazgo, historia y largo plazo”. La ceremonia de apertura estará a cargo de Santos Giannuzzo, fundador Capital Nova y director del IAEF y de Regina Martínez Riekes, directora Ejecutiva de Amauta Inversiones y presidente del comité organizador.









