Resumen para apurados
- Alejandro Orfila rearmará el ataque de San Martín ante Quilmes este sábado por la Primera Nacional, condicionado por tres bajas clave en su objetivo de clasificar al Reducido.
- Tras la remontada ante Midland, el club sufrió las lesiones de Mauro Verón y Alan Cisnero, sumadas a la suspensión por acumulación de tarjetas amarillas del goleador Bruno Cabrera.
- Con la obligación de ganar los dos partidos restantes para clasificar, el cuerpo técnico modificará el esquema táctico e incluirá nombres como Diellos, Arfaras o Matías García.
La remontada contra Midland alimentó la ilusión de San Martín, pero le dejó un problema. El “Santo” perdía 2-0, lo dio vuelta con tres goles en 14 minutos y sigue en carrera por el Reducido, aunque la épica tuvo un costo alto para un equipo que necesita ganar los dos partidos que le quedan. Para visitar a Quilmes, el sábado desde las 16 en el Centenario, Alejandro Orfila no tendrá a tres de los cuatro futbolistas de su línea ofensiva y deberá rearmar el equipo en la semana más exigente del año.
Mauro Verón sufrió la rotura del ligamento colateral externo y una distensión del cruzado anterior de la rodilla derecha, y no volverá a jugar en el año. Alan Cisnero, que había llegado entre algodones, volvió a resentirse a la media hora. Bruno Cabrera, el héroe de la noche con su doblete, vio la quinta amarilla en el descuento y quedó suspendido.
El golpe se mide en goles: Cabrera, máximo artillero del equipo con siete, y Verón, con cuatro, aportaron 11 de los 38 goles del “Santo” en el torneo. A eso se agrega Nahuel Gallardo, que cumplirá la última de sus tres fechas de suspensión, salvo que prospere el reclamo ante la AFA. Del ataque titular ante Midland, solo Gabriel Carabajal sigue en pie.
El entrenador no esquivó el tema en diálogo con LA GACETA. “Encima nos agarra el último tramo del año, son jugadores importantes y los necesitás. Tenemos que convivir con eso”, admitió.
Enfrente estará un “Cervecero” que todavía no aseguró la permanencia y que en la primera rueda le sacó un empate en La Ciudadela.
Amarillas que pesan
Santiago Briñone y Agustín Graneros, el doble “5” que Orfila viene sosteniendo, acumulan nueve amarillas cada uno. Una tarjeta más en Quilmes significaría dos fechas de suspensión: se perderían el cierre contra Colegiales y la sanción podría extenderse a un eventual Reducido.
El dilema no es solo disciplinario. Ante Midland, los dos rindieron poco y salieron en el complemento, y sus reemplazantes le cambiaron la cara al equipo. Nicolás Castro cumplió como volante central, y Matías “Caco” García fue el motor de la remontada. Para ese puesto, también aparece Matías Ignacio García, homónimo del “Caco” y “5” de marca.
Orfila, de todos modos, respaldó a Graneros. “Lo agarré como a un hijo y le dije: ‘Yo confío 100% en vos. Quedate tranquilo, un mal partido lo puede tener cualquiera’”, le contó el DT a LA GACETA. Para Orfila, fue un traspié aislado de uno de los que más minutos sumó durante su ciclo.
Eso no significa que el equipo esté definido. A Castro y al “Caco” les avisó que deben aprovechar el momento, pero que no tienen la camiseta ganada. Además, el DT aclaró que no se casa con un “11” titular, ni siquiera con uno ganador. “Si me sale campeón, tampoco me caso. Les tengo una gran estima a los futbolistas, pero tengo que pensar con la cabeza”, sostuvo.
Las variantes
Orfila ya había anticipado que deberá cambiar el sistema. El 4-2-3-1 que paró por primera vez en Mendoza, frente a Deportivo Maipú, se quedó sin sus extremos y sin su “9”. Por eso, el DT usará la semana para probar otras alternativas.
Para el centro del ataque, la opción más directa es Diego Diellos, que reemplazó a Verón, tiene cuatro goles y fue el “9” en el 1-0 en Paraná, el primer triunfo de Orfila. La otra carta es Luca Arfaras: con el uruguayo jugó casi siempre como centrodelantero, marcó un doblete contra Chacarita y el domingo incomodó con su potencia. Su historial de desgarros, sin embargo, aconseja dosificar sus minutos.
Los antecedentes ofrecen un plan B. Frente a Chacarita, en Villa Maipú, el equipo dio vuelta el partido con un 4-1-3-2 y doble punta entre Verón y Arfaras. En el 3-0 a Almagro, el DT paró un 4-2-4 con Carabajal como socio de Arfaras. Una dupla Diellos-Arfaras le daría más presencia en el área rival.
Por las bandas, Álvaro Veliez, autor del gol del triunfo en Paraná, ya reemplazó a Cisnero en Villa Crespo. El “Caco”, que se mueve entre el centro y las bandas, también es una opción para ese sector.
Castro y Jorge Juárez, que actuaron como extremos en el debut del DT ante Temperley, completan el abanico. Gonzalo Rodríguez y Leonardo Monroy, que venían en observación, corren desde atrás.
En defensa, Rodrigo Ayala volvería a ocupar el lateral izquierdo, salvo que el Tribunal de Disciplina acepte el reclamo de San Martín y le reduzca la sanción a Gallardo.
El escenario empuja a Orfila a decidir con lo que tiene. Ya le ocurrió con Cisnero, al que puso en Villa Crespo pese a que no estaba en plenitud. “Si hubiese tenido otros jugadores, capaz que no lo hago, pero la necesidad te lleva a ese tipo de situaciones”, reconoció. En Quilmes, la necesidad será todavía mayor.







