Atlético reaccionó ante Central, pero volvió a fallar cuando debía sostener el empate
El “Decano” perdió 3-2 ante Rosario Central en el Monumental. Logró igualar una desventaja de dos goles, pero cedió la iniciativa en el complemento y volvió a quedarse sin puntos sobre el final. Sumó apenas una unidad de las últimas 15 y complicó sus chances de clasificación.
Resumen para apurados
- Rosario Central venció 3-2 a Atlético Tucumán en el estadio Monumental por la liga, tras aprovechar la pasividad del local y definir el cotejo sobre el cierre.
- La visita sacó ventaja inicial de dos goles con Ávila; el "Decano" logró igualar antes del descanso, pero repitió caídas previas al replegarse y recibir el gol decisivo a los 80'.
- Con solo un punto sumado de los últimos 15 disputados, Atlético complicó su clasificación a los playoffs y necesitará ganar los tres duelos restantes para mejorar su promedio.
“El fútbol es un estado de ánimo. No porque lo explique todo, sino porque influye en la táctica, la técnica y la confianza”, sostiene el exfutbolista Jorge Valdano. Pocas frases explican mejor lo que ocurrió en 25 de Mayo y Chile. Rosario Central golpeó dos veces en los primeros seis minutos, Atlético reaccionó para remontar un comienzo complicado y, cuando parecía tener el impulso de su lado, volvió a retroceder. La visita recuperó el protagonismo y se llevó un triunfo por 3-2 que dejó al “Decano” con bronca y cada vez menos margen para pelear por los playoffs.
El partido lo ganó, en buena medida, quien mejor aprovechó sus momentos. Central necesitó muy poco para ponerse 2-0: Gastón Ávila convirtió por duplicado antes de que el reloj marcara los siete minutos. Atlético todavía no había entrado en partido y su rival ya había exhibido buena parte de la jerarquía que lo mantiene en la pelea por la tabla anual.
Ángel Di María fue el cerebro del primer golpe. Pidió que jugaran corto un córner, sorprendió a la defensa y asistió a Ávila. Central también encontraba ventajas por otros sectores. Jaminton Campaz desbordaba por izquierda, Giovanni Cantizano inquietaba por la otra banda y Vicente Pizarro y Alan Rodríguez imponían condiciones en el medio. El segundo gol de Ávila, favorecido por un mal cálculo de Luis Ingolotti, pareció sentenciar una noche que recién empezaba.
Pero Central dejó de acelerar y Atlético, lentamente, empezó a creer. Durante varios minutos le costó encontrar juego y la reacción parecía lejana. Sin embargo, empezó a disputar cada pelota con mayor decisión y a plantarse unos metros más adelante. Alexis Canelo descontó de cabeza y transformó la resignación de las tribunas en esperanza.
El 1-2 cambió el clima del Monumental. El público local recuperó la voz, apagó por un rato el aliento de los visitantes y empujó a un equipo que, esta vez, supo acompañarlo. Antes del descanso, Leandro Díaz encontró con un gran pase a Ramiro Ruiz Rodríguez, que definió todavía mejor para establecer el 2-2. Díaz, que ya había ejecutado el córner del descuento, completaba una intervención decisiva en la remontada.
Todo invitaba a pensar que Atlético debía prolongar ese envión después del entretiempo. Ocurrió lo contrario. Como Central tras el 2-0, el “Decano” pareció conformarse con lo que había conseguido. Se retrasó, cedió la pelota y permitió que Central recuperara la iniciativa. Dejó de inquietarlo y terminó el complemento sin generar una situación clara de gol.
Central tampoco encontraba fácilmente el camino, hasta que a los 80 minutos apareció Julián Fernández. El recién ingresado aprovechó un resbalón de Clever Ferreira, de buen partido hasta esa acción, y sacó un zurdazo al ángulo que Ingolotti no pudo alcanzar. El 3-2 castigó la pasividad local y volvió a dejar la sensación de una oportunidad desperdiciada.
El golpe, además, tuvo un sabor demasiado conocido. Atlético ya había dejado escapar puntos en los minutos finales frente a River, Barracas Central y Gimnasia. El tanto de Fernández volvió a privarlo de sumar cerca del cierre. Ahora quedó a cuatro puntos de Barracas, que ocupa el último puesto de clasificación a los playoffs y tiene un partido menos. El panorama se complica todavía más al considerar que el “Decano” sumó apenas un punto de los últimos 15 disputados.
Quedan tres partidos: Tigre, este viernes desde las 21.15 como visitante; Argentinos Juniors, en casa; y Banfield, nuevamente afuera. Servirán para intentar una clasificación cada vez más difícil, pero también mejorar su promedio de cara a 2027.
Si el fútbol es un estado de ánimo, Atlético necesita evitar que esta derrota lo hunda. Hay señales para rescatar, como lo que aportó Canelo, el aporte de Ruiz Rodríguez desde la derecha y, sobre todo, la reacción que le permitió disputarle el partido a uno de los mejores equipos del torneo. El desafío será sostener esa actitud más allá de los golpes. Porque esta vez no alcanzó con levantarse: también había que mantenerse de pie.







