Miles de tucumanos reclamaron que Milei cumpla la Ley de Financiamiento Universitario

Estudiantes, docentes y trabajadores se concentraron frente al Rectorado de la UNT. Los reclamos salariales, las clases interrumpidas y la falta de recursos marcaron una nueva jornada de protesta.

 MOVILIZACIÓN. Una multitud de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios se concentró frente al Rectorado de la UNT, bajo la presencia de un amplio operativo policial.
MOVILIZACIÓN. Una multitud de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios se concentró frente al Rectorado de la UNT, bajo la presencia de un amplio operativo policial. Diego Aráoz/LA GACETA.
Por Benjamín Papaterra 15 Octubre 2026

Resumen para apurados

  • Miles de estudiantes y docentes marcharon en Tucumán frente a la UNT para exigirle al presidente Javier Milei que aplique la Ley de Financiamiento Universitario.
  • La protesta se dio en el marco de la Marcha Federal, con paros de ADIUNT y un fallo judicial contra el Ejecutivo por la falta de actualización salarial y presupuestaria.
  • El conflicto agrava la tensión institucional y presupuestaria con la Nación, lo que amenaza la continuidad de las clases y el sostenimiento del sistema universitario.
Resumen generado con IA

Primero llegaron algunos estudiantes. Después se sumaron docentes, trabajadores no docentes, autoridades universitarias y representantes gremiales. Poco a poco, el frente del Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se convirtió en el punto de encuentro de miles de personas que, entre carteles y consignas, volvieron a las calles para reclamar por el financiamiento de la educación pública. La quinta Marcha Federal Universitaria expresó en Tucumán un conflicto que sigue atravesando la vida de las facultades.

Entre las columnas, los estudiantes de Artes encontraron en la creatividad otra manera de reclamar. Figuras y carteles elaborados para la ocasión pusieron imágenes a una preocupación compartida: el futuro de la universidad pública. Agrupaciones estudiantiles y gremios ocuparon el espacio frente al edificio de Ayacucho 491, donde un grupo de estudiantes leyó un documento con los principales reclamos.

EN DEFENSA. Un guardapolvo con la consigna “La educación no se vende, se defiende” sobresalió entre los carteles de la Marcha Federal Universitaria. EN DEFENSA. Un guardapolvo con la consigna “La educación no se vende, se defiende” sobresalió entre los carteles de la Marcha Federal Universitaria. Diego Aráoz/LA GACETA.

La movilización coincidió con una jornada de tensión política. En Buenos Aires, la oposición no consiguió quórum para una sesión especial en Diputados que incluía la derogación del DNU 70/2023. Mientras tanto, continuaba la disputa por la Ley de Financiamiento Universitario, ratificada por el Congreso tras el veto presidencial. La Justicia federal había ordenado su cumplimiento y dispuesto una multa diaria de $100.000 al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por desobedecer una medida cautelar.

Para 2027, el Gobierno nacional contempla unos $7,3 billones para las universidades, frente a los alrededor de $11 billones que estima necesarios el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). En Tucumán, ADIUNT acompañó la protesta con un paro docente, en un año que ya acumulaba 45 días de huelga. Detrás de las cifras aparecían historias concretas.

Agustina Vilte, estudiante de Arqueología de Ciencias Naturales, destacó las cuatro cuadras que, según estimó, ocupó la marcha. “La universidad forma profesionales y tiene que ver con el ascenso social, con poder acceder a mejores trabajos, a mejores oportunidades y a poder cumplir sueños”, sostuvo.

No todos compartieron su entusiasmo por la convocatoria. Fernanda Coronel, docente de la Escuela de Bellas Artes, consideró que debería haber participado más gente. “Yo creo que tendría que estar todo Tucumán en la calle”, expresó. Aunque reconoció mejoras edilicias, advirtió sobre las dificultades económicas. “Hoy ves a los estudiantes vendiendo todos los días cositas en la escuela, que era algo que no pasaba”, describió.

FRENTE A LA CASA DE GOBIERNO. Manifestantes se concentraron con banderas y carteles para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. FRENTE A LA CASA DE GOBIERNO. Manifestantes se concentraron con banderas y carteles para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Diego Aráoz/LA GACETA.

Para Silvia Martínez, trabajadora no docente del colegio Gymnasium, el problema se mide en los días que separan el cobro del sueldo de las necesidades del hogar. “Nosotros estamos en una situación más complicada porque no se nos aumenta el sueldo”, explicó. Y resumió su realidad sin rodeos. “Casi se nos hace difícil llegar hasta el día 10 de cada mes”, lamentó.

El conflicto también alcanza a quienes intentan sostener sus estudios. Mateo Moreno, estudiante de Historia de Filosofía y Letras, describió las interrupciones de clases. “Es un presente duro, tenemos muy pocas clases por las medidas que se toman”, afirmó. Reclamó profundizar las protestas y pidió al gobernador Osvaldo Jaldo una postura más firme frente a la Nación. “Los dirigentes tienen que buscar otras medidas de fuerza, porque esperar ya no sirve de nada”, sostuvo.

Miguel Herrera, profesor de Física que prepara alumnos particulares, advirtió sobre las dificultades educativas en el paso de la secundaria a la universidad. La concurrencia lo sorprendió. “La veo bastante nutrida, pensaba que iba a estar menos”, señaló.

Pablo Moliterno Abi Cheble, egresado de Derecho y estudiante avanzado de Trabajo Social, atribuyó una posible menor participación al desgaste y las obligaciones laborales. Pero marchó por una convicción. “No hace falta que sea una afectación personal para que uno pueda solidarizarse con la causa”, expresó.

RECLAMO GREMIAL. Docentes universitarios marcharon con pancartas de ADIUNT para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamar una huelga general. RECLAMO GREMIAL. Docentes universitarios marcharon con pancartas de ADIUNT para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamar una huelga general.

Sofía Iglesias, estudiante de Medicina, reconoció que las medidas de fuerza prácticamente no alteran su cursado, aunque sabe que otras facultades viven otra realidad. “Si tuviera mi burbuja, diría que no me afecta en absolutamente nada. Pero justamente eso, mi burbuja no es la realidad”, reflexionó.

Entre los reclamos salariales, las clases interrumpidas y las dificultades económicas, la marcha dejó en evidencia cómo la falta de financiamiento afecta a quienes forman parte de la universidad pública. Pero también puso sobre la mesa la importancia de garantizar que las próximas generaciones tengan las mismas oportunidades. Una preocupación que Moliterno resumió en una pregunta. “He transitado la universidad y he recibido todos los frutos y la educación de ellos, ¿por qué otra persona no podría hacerlo?”, planteó.

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