Ultimátum a Vasco da Gama: si no abre el Maracaná, la Conmebol designará la cancha para recibir a Boca
El fallo de la Justicia de Río que dio marcha atrás con el permiso para el mítico estadio dejó la semifinal en veremos. Con el aforo de la cancha de Botafogo desbordado por los boletos ya vendidos y la negativa a jugar en césped sintético, el "Cruzmaltino" corre contra el reloj para evitar que la entidad madre del fútbol sudamericano resuelva la sede por decreto.
Resumen para apurados
- Conmebol intimó a Vasco da Gama a definir estadio antes del martes para recibir a Boca en Río de Janeiro, tras frenarse el uso del Maracaná por orden judicial.
- La Justicia revocó el permiso del Maracaná por un conflicto con Flamengo y Fluminense. Vasco descartó la cancha de Botafogo por el césped sintético y falta de aforo.
- Si Vasco no destraba el conflicto a tiempo, Conmebol fijará la sede por decreto, lo que alterará la logística y el ingreso de miles de hinchas con entradas vendidas.
La semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana entre Vasco da Gama y Boca quedó envuelta en un conflicto legal y dirigencial en Brasil. A días del cruce, la confirmación del estadio sigue en el aire por las trabas para jugar en el Maracaná: la dirigencia de Vasco sostiene que Flamengo y Fluminense —administradores de la cancha a través del consorcio Fla-Flu— le cierran las puertas a propósito para perjudicarlo en lo deportivo, una disputa que llegó a los tribunales de Río de Janeiro.
Las idas y vueltas sumaron resoluciones cruzadas en las últimas horas. El viernes, la Justicia de Río había fallado a favor de Vasco y obligó a la empresa concesionaria a abrir el estadio, por lo que el club largó enseguida la venta de entradas. Sin embargo, el sábado una nueva medida dio marcha atrás con la habilitación, lo que dejó la localía en la nada y forzó al equipo carioca a meter una apelación urgente que todavía no tiene fallo definitivo.
Como alternativa, la Justicia brasileña propuso mudar el partido al Nilton Santos, la cancha de Botafogo, pero Vasco descartó la opción de raíz. El club plantó dos motivos: la negativa del cuerpo técnico a jugar un cruce decisivo en césped sintético y el problema operativo de la capacidad, ya que vendió más entradas de las que entran en la cancha del "Fogão".
Con el calendario al límite, Conmebol tomó cartas en el asunto y le puso a Vasco un ultimátum que vence este martes. Según el reglamento de la copa, si el equipo brasileño no presenta las habilitaciones y autorizaciones correspondientes antes del plazo fijado, será la propia confederación la que designe de oficio la sede para el partido.












