Las siete historias que emocionaron en los 21K LA GACETA

Los 21K reunieron historias de esfuerzo, pérdida y decisiones personales: distintos caminos que encontraron una meta compartida.

Las siete historias que emocionaron en los 21K LA GACETA
Foto: Analía Jaramillo - LA GACET
Por Milagro Corbalán 11 Octubre 2026

Resumen para apurados

  • Miles de atletas corrieron el domingo la media maratón 21K LA GACETA en Tucumán para celebrar la superación personal, la salud y la perseverancia deportiva.
  • La prueba reunió emotivas historias de vida, lazos familiares y desafíos inclusivos, con participantes que compitieron en distancias de 5, 10 y 21 kilómetros.
  • El evento consolida su rol social y deportivo en la región, promoviendo la inclusión y motivando a nuevos atletas a adoptar el running como estilo de vida.
Resumen generado con IA

La perseverancia, voluntad y valentía no son cualidades exclusivas de unos pocos. Y cada edición de la media maratón de LA GACETA es una prueba viva de ello.

Miles de personas se unieron la mañana del domingo, coincidiendo en un mismo objetivo: no se trata de llegar a la meta, sino de demostrar que la constancia y el camino recorrido son lo que verdaderamente importa. En el medio, logros, pérdidas, diversión, sacrificio y satisfacción se mezclan en un cóctel que da como resultado la pasión por el running. La salud y el bienestar son parte importante de la fusión y, si se hace entre pares, mucho mejor.

Con el número 2.899 en el pecho, Juan Pablo del Prete llegó a la meta emocionado, hablando con la voz entrecortada y disculpándose por una emoción que no pudo contener al atravesar el arco que marcaba el final de la media maratón. A su izquierda, un niño lo felicitó desde atrás de las vallas y el corredor aprovechó para regalarle su medalla. “Es algo muy especial, la vengo pasando mal hace un año y medio, la vengo remando y llegar es más que satisfactorio”, dijo como explicación a sus ojos llorosos. Su primera mención fue un profundo agradecimiento a su familia, a la gente de su pueblo y a las autoridades de Aguilares –de donde es– que lo acompañaron en su entrenamiento. “La actividad física es el mejor medicamento, el mejor aliciente, la edad es un número y todo depende de cómo uno se sienta”, declaró a sus 47 años. Fue el segundo en finalizar el recorrido de cinco kilómetros.

En la misma categoría llegó Abigail Correu, una adolescente de Concepción que aún cursa la secundaria y que se mostró contenta por su primera participación en larga distancia y por ser la primera mujer en completar el circuito. Contó que, además, se prepara para los Juegos Evita. “Me encanta el deporte, amo correr, cuando llegué ya no sentí más los nervios en el cuerpo”, detalló. También aconsejó sumarse siempre a un deporte: “El atletismo es muy lindo, te encontrás con personas muy buenas que te ayudan a seguir adelante”.

Marta Medina, de Concepción, se sumó a las corredoras que descargaron toda su emoción al atravesar la línea de meta. Aunque corre hace tiempo, el año pasado atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida. La pérdida de su madre y su padre la hicieron trastabillar en su carrera. Sumado a eso, se quedó sin trabajo y, este año, sus hijos dejaron el hogar para irse a estudiar en otras provincias. “Soy como una equilibrista –comparó con la voz quebrada– y el plato de abajo es esto: el deporte, la naturaleza, el contacto con la gente y la buena onda”. Mientras corría, se hablaba a sí misma recordándose cuán valiosa era y repitiéndose que podía. “La resiliencia se construye así. Yendo con miedo, pero yendo”, sentenció. Durante su entrenamiento, su tip siempre fue no pensar, calzarse y salir a marcar un buen tiempo. “Llegar no es nada más que una muestra, el entrenamiento es la carrera de todos los días porque lo duro es levantarse contra todo pronóstico”, dijo en referencia a la salud mental.

Emoción en familia

Las familias también fueron las protagonistas de la mañana del domingo. Decenas de hijos, esposas, esposos, padres y madres esperaron a la vera del último tramo. Los gritos y vítores de aliento no dejaron de escucharse hasta que llegó el último corredor. Pero, al interior del recorrido, las familias también se vieron involucradas. Silvia y Josefina fueron ejemplo de ello, una pareja de madre e hija –acompañadas de un orgulloso esposo y padre– que hicieron juntas el circuito de 10 kilómetros. Hacer una actividad en conjunto les pareció una buena manera de mantenerse en unión y, pese a la diferencia de edad, contaron que entrenar juntas las motivó.

En el mismo orden, Carlos y Facundo Saavedra demostraron su sentimentalismo cuando se encontraron al final de la carrera. No es la primera vez que compiten juntos. Aunque cada uno lo hizo a su ritmo, no dejaron de estar pendientes el uno del otro. Corren hace años. Facundo participó de los 21K de Buenos Aires en la última edición y Carlos siempre se dedicó a todo tipo de deportes. “Hacemos trekking, corremos, hacemos montan bike, triatlón, natación, así que nos damos tiempo para actividades que consideramos que son complementarias y buenas para la salud”, contó el padre. Para ambos, llegar fue una satisfacción. Con emoción, Carlos aseguró que fue especial poder participar junto a su hijo. Facundo aprovechó para hacer un reconocimiento especial: “Quiero felicitar a mi papá, que corrió su primera media maratón, que no es poco”, contó orgulloso. De la largada, destacaron la buena sensación de compartir con tanta gente en un evento masivo. “Fue una buenísima primera experiencia –señaló Carlos–. Se siente la vida cuando se hace deporte”.

Las siete historias que emocionaron en los 21K LA GACETA Foto: Analía Jaramillo - LA GACETA

Pasión y perseverancia

La inclusión, la visibilización y el deporte son perfectos aliados en el camino de la concientización. Gastón Yance lo sabe y por eso decidió invitar a su amigo a participar con él de la media maratón. Gerónimo tiene una discapacidad que le impide caminar y que limita sus movimientos. Por eso llegó al arco, triunfante, con un grupo de amigos, liderado por Yance, que lo empujaron en su silla de ruedas durante kilómetros enteros. “Tenemos la aspiración de correr todo lo que se pueda para visibilizar la problemática de la discapacidad”, destacó Gastón, reconociendo la fascinación de “Gero” por los deportes. Se conocieron hace más de cinco años cuando Yance empezó siendo solo un profesor. Pero con el tiempo, el vínculo evolucionó y se hicieron buenos amigos. La llegada no fue lo más destacado para ellos, sino conocer el trayecto y todo lo que hicieron para poder sortearlo. “Somos un grupo de amigos que se va repartiendo en diferentes etapas, es un trabajo en equipo y es muy gratificante compartir con una amigo una pasión”, detalló el profesor. Gerónimo, por su parte, celebró la actividad y contó que cada sábado entrena en Los Tarcos Rugby Club: el mejor ejemplo de que sí se puede.

Las siete historias que emocionaron en los 21K LA GACETA Foto: Analía Jaramillo - LA GACETA

Una curiosa demostración de las elecciones de la vida la hizo Facundo Santucho, de 17 años, que eligió participar de dos carreras antes que hacer su viaje de egresados. “Justo me coincidían los dos eventos y no quería que la preparación para la carrera fuera en vano, entonces decidí no ir al viaje y quedarme para poder competir”, se sinceró. Acompañado de su madre, lució orgulloso su medalla y contó que le tomó ocho meses llegar a recibir la autorización de su profesor para hacer el circuito de 10 kilómetros. Sus compañeros intentaron convencerlo de que viajara con ellos, pero se mantuvo firme con su decisión. “Quizás tenían un poco de razón, pero para mí no. Prioricé la carrera”, dijo con una gran sonrisa al llegar a la meta.

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