Es ultramaratonista, caminó 240 kilómetros hasta Catamarca y corrió los 21K LA GACETA con uniforme policial

Milcíades Óscar Ávila Campos es subcomisario y director del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones de la Policía de Tucumán. Completó 175 kilómetros en una competencia de 24 horas y participó de la carrera con pantalón camuflado y sombrero táctico.

Milciades Óscar Ávila Campos es subcomisario y director del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones de la Policía de Tucumán.
Milciades Óscar Ávila Campos es subcomisario y director del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones de la Policía de Tucumán.

Resumen para apurados

  • El subcomisario tucumano Milcíades Ávila Campos corrió los 21K de LA GACETA con uniforme policial para visibilizar a los deportistas dentro de la fuerza provincial.
  • Ávila Campos es ultramaratonista, ganó una prueba de 24 horas con 175 km en Formosa y ya realizó caminatas de 240 km hacia Catamarca con su indumentaria táctica.
  • El oficial impulsa a sus pares a entrenar y sumar hábitos saludables, mientras se prepara para disputar una competencia de 12 horas en Corrientes el 24 de octubre.
Resumen generado con IA

Las botas de trabajo pesaban más que cualquier zapatilla de running. El pantalón camuflado limitaba sus movimientos y la fricción de la tela hacía que cada kilómetro fuera más exigente. Sin embargo, Milcíades Óscar Ávila Campos no estaba dispuesto a cambiar su vestimenta. Para participar de los 21K LA GACETA, el subcomisario decidió dejar de lado la indumentaria deportiva y correr con el uniforme que utiliza diariamente en la Policía de Tucumán.

Su presencia no pasó inadvertida entre los participantes. Con el dorsal 241, el director del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (C.E.R.O.) buscó transmitir un mensaje: detrás de las responsabilidades policiales también existen personas que encuentran en el deporte una forma de vida.

“Quería correr de una forma diferente y qué mejor manera de mostrarle a la sociedad que dentro de la institución también hay gente que se dedica al deporte. Tenemos muy buenos deportistas en la Policía de Tucumán”, explicó.

La decisión implicó resignar comodidad y velocidad. “Es complicado correr con las botas de trabajo por las ampollas, el peso y la fricción del pantalón. No tenés el mismo rango de movilidad”, reconoció.

Aunque sus tiempos no fueron los esperados, el resultado quedó en segundo plano. Su objetivo era representar a la institución a través de una actividad que lo acompaña desde la infancia.

De caminar 240 kilómetros a correr durante 24 horas

La resistencia física no es una novedad para Ávila Campos. En dos oportunidades caminó aproximadamente 240 kilómetros hasta Catamarca utilizando su uniforme de trabajo.

También completó dos ediciones de la Maratón Independencia, de 42 kilómetros, vestido con botas y pantalón táctico.

Sin embargo, uno de sus mayores desafíos llegó este año, cuando comenzó a participar en ultramaratones.

“Tuve la posibilidad de obtener mi primer lugar en la ultramaratón de Formosa. Fueron 24 horas corriendo, con 175 kilómetros recorridos”, recordó.

Su próximo objetivo ya tiene fecha: el 24 de octubre participará de una competencia de 12 horas en Corrientes.

Una pasión que comenzó antes de ingresar a la Policía

Su vínculo con el atletismo nació durante la infancia. Mucho antes de convertirse en policía, encontró en las carreras una alternativa para mantenerse activo y alejarse de los malos hábitos.

Con los años, comenzó a ampliar sus horizontes deportivos. A las carreras de larga distancia les sumó natación, ciclismo, mountain bike, duatlón, triatlón y entrenamientos de crossfit.

“Encontré una forma de vida. Cuando me di cuenta de que tenía la posibilidad y el potencial para hacer deporte, comencé corriendo”, relató.

Actualmente pesa alrededor de 86 kilos, aunque llegó a alcanzar los 93. Según explicó, su trabajo le exige mantener una condición física adecuada para afrontar los operativos de una unidad especializada en rescates y procedimientos de alta complejidad.

El desafío de entrenar mientras dirige una unidad especial

La responsabilidad de conducir el C.E.R.O. implica jornadas laborales extensas y una disponibilidad que muchas veces dificulta sostener una rutina de entrenamiento.

Sin embargo, Ávila Campos asegura que siempre encuentra algún momento para hacer actividad física.

“Por ahí aprovecho el tiempito que tengo. Trato de salir a hacer algo a la noche o a la madrugada. En cualquier horario trato de entrenar”, contó.

Su entusiasmo también alcanzó a sus compañeros. Varios comenzaron a participar de maratones y otras competencias después de recibir sus invitaciones.

“Los pude arrastrar a muchos de ellos. Los llevo a hacer maratones y ahora también me llevo a otro compañero a la ultramaratón de Corrientes”, explicó.

Para el subcomisario, el deporte no solamente representa una exigencia personal, sino también una herramienta para incentivar a quienes lo rodean.

“Muchos dicen que no tienen tiempo, pero el tiempo lo tenés que buscar. Media hora o 40 minutos creo que son suficientes para mantenerse en actividad”, sostuvo.

Por eso, mientras otros corredores buscaron mejorar sus marcas personales en los 21K LA GACETA, Ávila Campos eligió un desafío diferente: completar el recorrido con el mismo uniforme que utiliza para trabajar y demostrar que la disciplina también puede trasladarse de los operativos policiales a las calles de Tucumán.

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