Resumen para apurados
- El dólar oficial operó estable este martes a $1.540 y el mayorista a $1.520 en Argentina, ubicándose a $405 del nuevo techo de la banda cambiaria fijado por el BCRA.
- La distancia hasta el límite superior trepó al 26,7%, la mayor en 17 meses, mientras el BCRA cerró septiembre con el menor nivel mensual de compra de divisas del año.
- Analistas prevén mayor presión sobre la divisa en octubre debido a incentivos para la cobertura cambiaria ante tasas más bajas y la cautela por el escenario político.
El dólar oficial operó sin cambios en la jornada de este martes y terminó a $1.540 para la venta en las pantallas del Banco Nación (BNA). En las entidades financieras, de acuerdo al Banco Central de la República Argentina (BCRA), la divisa minorista promedió $1.541,41 para la venta y $1.488,05 para la compra.
En el segmento mayorista, el dólar permaneció negociado sin variantes, a $1.520, en la tercera rueda seguida a este nivel de cierre. Durante la jornada, las operaciones en el segmento de contado alcanzaron los U$S509,6 millones.
El techo de las bandas cambiarias
En paralelo, el BCRA elevó el techo de su régimen de bandas cambiarias a $1.925,67. De esta manera, el dólar mayorista quedó ahora a $405,67 de ese límite de flotación.
La distancia representa el 26,7% respecto del techo establecido para la cotización dentro del esquema de bandas cambiarias.
La brecha entre el dólar mayorista y el límite superior de la banda cambiaria es la más amplia desde el 8 de mayo de 2025, cuando había alcanzado el 27%. Ese registro se produjo unos 17 meses atrás, dentro de un esquema de bandas cambiarias que comenzó a regir el 14 de abril del año pasado.
La mirada del mercado: ¿qué puede pasar con el dólar?
El mercado cambiario argentino ingresa en octubre con un escenario diferente al de los últimos meses. Aunque la oferta de dólares continúa funcionando como uno de los principales factores de contención del tipo de cambio, comenzaron a aparecer señales de una mayor demanda de cobertura. En este escenario, analistas consultados anticipan una mayor presión sobre la cotización de la divisa durante el décimo mes del año.
A esta situación se suma un factor que empieza a ganar espacio en las decisiones de los inversores: las expectativas sobre el proceso electoral de 2027. Si bien todavía falta más de un año para las elecciones nacionales, algunos operadores ya comienzan a incorporar en sus estrategias una mayor incertidumbre sobre el escenario político y económico de los próximos meses.
Septiembre dejó como uno de sus principales datos la fuerte desaceleración en las compras de divisas del Banco Central (BCRA). La autoridad monetaria cerró el mes con menos de U$S500 millones adquiridos en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el registro mensual más bajo del año.
El dato cobró relevancia porque se produjo pese a que el sector agroexportador mantuvo un importante flujo de liquidación de divisas. Es decir, aun con una oferta significativa de dólares, el BCRA redujo el ritmo de acumulación de reservas.
Según Marianela Gayá, chief economist de Formula, octubre presenta “varias aristas”. Aunque el mercado todavía conserva cierto grado de calma, la economista señaló que comenzaron a acumularse señales capaces de impulsar la demanda de dólares
En particular, destacó los datos del balance cambiario de agosto, que mostraron que la demanda de divisas por parte de las personas físicas continúa siendo elevada. Una vez descontados los gastos con tarjeta, las compras se ubicaron cerca de los U$S1.800 millones.
Gayá advirtió que esa dinámica podría profundizarse si el escenario internacional deja de ser favorable. Un escenario de tasas de interés elevadas en Estados Unidos y de fortalecimiento global del dólar podría aumentar la presión sobre las monedas emergentes y, en consecuencia, sobre el peso argentino.
En el frente interno, la economista puso el foco en la relación entre las tasas de interés y el tipo de cambio. Las señales de contracción monetaria y la intervención oficial mediante instrumentos dollar-linked mantienen abierto el debate sobre el atractivo relativo de permanecer posicionados en pesos frente a la alternativa de buscar cobertura cambiaria.
Con tasas más bajas, los incentivos para dolarizar carteras podrían comenzar a ganar terreno, aunque la oferta de divisas todavía opera como un contrapeso. “Los incentivos comienzan a alinearse para una mayor búsqueda de cobertura cambiaria en un contexto de tasas bajas”, sostuvo Gayá.
De todos modos, consideró que la estrategia oficial continúa orientada a utilizar el tipo de cambio como ancla y evitar una aceleración de la cotización. Por eso, señaló que el comportamiento de los flujos durante octubre será determinante para establecer hasta qué punto puede prolongarse el actual escenario de relativa calma.
A estos factores se suma una variable que comienza a adquirir mayor peso en el análisis de los operadores: las expectativas sobre las elecciones de 2027.








