"Hasta de central jugaría": Rodrigo Granillo, el pibe que se ganó a Falcioni y pide pista en Atlético Tucumán
El delantero riojano de 20 años repasa su adaptación táctica en Primera, recuerda el penal en la Copa Argentina y palpita el cruce de esta tarde frente a Barracas Central en el Monumental José Fierro.
Resumen para apurados
- Rodrigo Granillo se afianza como variante clave en Atlético Tucumán para el duelo de hoy ante Barracas Central por su versatilidad táctica y personalidad bajo el mando de Falcioni.
- El delantero riojano de 20 años debutó ante Central Córdoba y ganó protagonismo táctico tras convertir un penal decisivo en la Copa Argentina frente a Independiente Rivadavia.
- La rotación por la doble competencia abre espacio para la consolidación de Granillo en Primera, quien apunta a sumar minutos y alcanzar el título con el Decano.
Atlético Tucumán recibirá esta tarde a Barracas Central en el Monumental José Fierro con la mira puesta en sumar de a tres y afirmarse en la tabla del Torneo Clausura. Entre la experiencia de los referentes y el recambio que exige el calendario, Rodrigo Granillo se ganó su lugar en la consideración: un pibe que pide pista con desparpajo, responde en los momentos bravos y comienza a aparecer como una variante clave para Julio César Falcioni.
El desarraigo y el debut
Llegar a la Primera del “Decano” le demandó distancia y constancia. Granillo dejó La Rioja de muy chico para jugar en las inferiores de Talleres de Córdoba y luego sumarse a las filas de Atlético, un esfuerzo que hoy empieza a dar frutos.
“Aprendí de todo en este tiempo, no tanto en lo futbolístico sino como persona. El día a día con compañeros más experimentados te enseña a convivir, a jugar y a escuchar los consejos que te dan”, cuenta el delantero a LA GACETA.
El estreno llegó nada menos que en el clásico regional ante Central Córdoba, cuando el “Emperador” lo mandó a la cancha sobre el final: “Fueron un montón de sensaciones. Cuando Julio me llamó para darme las indicaciones se me cruzó mi familia, mi novia y todo lo que tuve que pasar estando lejos, las cosas que dejé de lado de tan chico. Ahí sentí que todo el sacrificio valió la pena. En la primera citación estaba con todas las expectativas y ellos habían venido a Tucumán pero no se dio; contra Central Córdoba lo vieron por tele desde La Rioja y fue una locura hermosa”.
Los puestos y el penal
En Primera tuvo que adaptarse rápido. Aunque su posición natural es la de “9” de área, Falcioni lo utilizó en distintas funciones de ataque: abierto por afuera, como segundo punta y hasta en Mar del Plata dando una mano en la contención del mediocampo: “Uno tiene que entrenar para estar listo porque nunca sabés cuándo te toca. Yo quería y quiero ir por más. Julio me dio mucha confianza y los chicos me apoyaron. Si me tienen que poner de extremo o de doble nueve entro con todas las ganas sabiendo lo que tengo que hacer; con tal de sumar minutos y aportarle al grupo, juego hasta de marcador central”.
Esa personalidad se vio en la definición por penales frente a Independiente Rivadavia por Copa Argentina, cuando con apenas 20 años pidió patear el segundo remate: “Todos me decían que me vieron muy tranquilo, pero la realidad es que, perdonando la palabra, estaba c... de miedo y muy nervioso. Venía practicando penales hacía meses en Reserva y siempre me quedaba después de los entrenamientos pateando con Leandro Díaz, Laméndola, Tesuri, Brondo y el 'Oreja'. Sentía que era el momento de hacerme cargo de lo que tanto practiqué”.
“En la ronda, el ‘Loco’ pidió el primero y cuando preguntaron por el segundo no dudé en levantar la mano. Quería aportarle al equipo y me dieron la confianza. Por suerte salió bien y fue muy especial meter un penal con esta camiseta; le debo muchísimo a Atlético porque me brindó todo y me contuvo desde el primer día”, recuerda.
El sueño de todos
Hoy el equipo buscará imponer condiciones en 25 de Mayo y Chile ante un Barracas Central siempre áspero y peligroso de contragolpe. Ante el desgaste físico que impone la doble competencia, el empuje y la frescura de los juveniles se vuelven fundamentales para el cuerpo técnico.
Granillo, alternativa para el ataque en el banco de suplentes, no esquiva el objetivo que ilusiona a todo el pueblo “decano”: “En lo personal aspiro a seguir sumando minutos y consolidarme en Primera. Y en lo grupal creo que todos soñamos lo mismo: queremos salir campeones. Sentimos que estamos a dos pasitos en la Copa y coronar con Atlético sería todo”.







