Resumen para apurados
- La banda Avernal presenta hoy su noveno disco "Ekpyrosis" en Santos Discépolo, Tucumán, en el marco de un festival que celebra sus 33 años de trayectoria en el metal extremo.
- Pioneros del death metal nacidos en Quilmes, la banda profundiza el retorno a sus raíces pesadas con un sonido arrollador y letras que retratan la polarización política del país.
- Con este lanzamiento, el grupo busca dejar testimonio social de época y reafirmar la vigencia del metal nacional ante una escena en constante evolución técnica y digital.
Desde hace 33 años, Avernal viene marcando el rumbo del death metal dentro del rock argentino. La banda surgida en la localidad bonaerense de Quilmes llega esta tarde a Tucumán para presentar su noveno álbum de estudio, “Ekpyrosis”, lanzado a fines del año pasado, en un festival que comenzará a las 18.30 en Santos Discépolo (La Rioja 219) y que tiene también en cartel a Cranial Grind, Grizzly y Dwam. La fecha es organizada por Tucumán Metal Fest.
Los visitantes son considerados pioneros y referentes del género en el país y en la región, y cuentan con una importante trayectoria internacional que los llevó a distintos países de Latinoamérica y de Europa para compartir escenarios con Entombed, Mötley Crüe, Meshuggah, Ratos de Porão, Pestilence y Jesus Martyr, todos dentro del panorama del metal extremo.
Conformada por su fundador Cristian Rodríguez, Federico Ramos, Tulio Navia, Germán Rodríguez y Gonzalo Varela, su sonido está volviendo a sus orígenes según lo evidencian sus últimos discos (desde “La quimera de la perfección” de 2016), y así lo presentará en su nueva escala tucumana.
Así como el nombre de la banda se relaciona con el infierno, el título de su aún flamante producción refiere a la palabra griega que define el concepto filosófico estoico sobre la destrucción periódica del universo en su conjunto por un gran fuego cósmico, seguida de su renacimiento, en un ciclo eterno de característica circular. La física teórica moderna adoptó el término en su idea del “Gran rebote”, que sugiere que existen momentos repetitivos de contracción y expansión ígneas, incluyendo el Big Bang.
“‘Ekpyrosis’ es, musicalmente hablando, un resumen de todo lo que hemos hecho a lo largo de más de tres décadas de carrera. En sus temas podés encontrar velocidad, ritmos pesados y algo de doom, pero principalmente es un disco que suena a death metal. El trabajo de producción y mezcla de Jaime Gómez Arellano le dio un audio arrollador al álbum”, reconoce su voz sobre y abajo del escenario, Cristian Rodríguez, en diálogo con LA GACETA. Según la grilla, el grupo se presentará a las 21.20.
- ¿A qué le componen hoy, luego de tantos años creando?
- En este momento, en Avernal componemos principalmente para alimentar nuestro propio gusto. Si esto es afín a lo que buscan nuestros seguidores, ¡excelente!
- ¿Cuál es el presente del metal y cómo evoluciono el género desde que ustedes comenzaron como banda?
- El metal está pasando por un muy buen momento en la Argentina, hay muchas bandas nuevas de excelente nivel musical. Evolucionó muy bien, considerando que hoy por hoy es mucho más sencillo grabar un álbum y subirlo a las plataformas digitales, cosa que en los 90 era casi imposible, mucho más complicado de realizar.
- ¿Qué abordan en las letras de sus canciones?
- Las letras de “Ekpyrosis” hablan de cómo se encuentra la sociedad hoy en día, totalmente dividida por los colores políticos, y sumida en una batalla en las redes sociales. En ese contexto tratamos de plasmar el presente para que quede registro de cómo se vive en estos tiempos.
- ¿Estamos atravesando un momento crítico en la construcción de lo colectivo?
- Está muy complicado el pensamiento colectivo, justamente por la batalla política. Cada individuo se encuentra atrincherado en su pensamiento y exige la muerte de todo el que no piense como él.
- ¿Cómo se enfrenta lo que esta pasando?
- Desde nuestro humilde espacio, solo podemos dejar registro de lo que sucede, y tratar de concientizar de esta situación, en principio a nuestros seguidores, para que al menos de boca en boca se corra la voz.







