Resumen para apurados
- En la convención del IAEF, Jorge Brito alertó sobre la mora familiar y la pérdida de empleo por la caída de ingresos y el fuerte aumento de tarifas.
- La crisis crediticia derivó de tasas previas de tres dígitos y la pérdida de 400.000 empleos tras el ajuste fiscal y la reducción general de subsidios.
- El banquero prevé una baja de la morosidad a corto plazo y pidió obras de infraestructura y certidumbre política para consolidar la recuperación hacia 2027.
Jorge Brito puso el foco en la situación de las familias endeudadas y en la necesidad de recuperar el nivel de actividad y el empleo. Durante una rueda de prensa con periodistas en la Convención Anual del Instituto Argentino de Finanzas (IAEF), el empresario y dueño de Banco Macro analizó la evolución de la mora y sostuvo que, pese a la fuerte suba registrada, existen señales que permiten ser optimistas sobre su resolución.
El empresario reconoció que el problema de la mora es "complejo" y que afecta a unas dos millones de personas, pero aseguró que la tendencia actual no anticipa un empeoramiento.
“La nueva cartera generada es menos morosa que la anterior. Tiene que ver con muchas cuestiones, la tasa de interés del último trimestre del año pasado estuvo en torno a los tres dígitos, la tasa de inflación bajó y eso creó que la tasa de interés real sea una de las más altas de la historia. Eso, acompañado con la pérdida de empleo y de ingresos, producto de que la población pasó a tener en torno al 5% de gastos de servicios a 25% del salario disponible, hizo que la morosidad suba fuertemente. Pero no hay nada que nos haga pensar que vaya a incrementarse a futuro, somos optimistas de que se resolverá en el corto plazo”, sostuvo en declaraciones publicadas por el diario La Nación.
Brito advirtió que Argentina cuenta con las condiciones necesarias para enfrentar el desempleo a través de la inversión productiva. En ese marco, respaldó el ajuste impulsado por el Gobierno y admitió que él mismo fue receptor de subsidios, aunque trazó un límite a ese diagnóstico. Consideró que era urgente corregir un déficit que ya no era sostenible, pero también cuestionó la idea de que el mercado fuera a recomponer la economía por sí solo en el corto plazo.
"Lo que está ocurriendo es que los perdedores hicieron el ajuste más rápido de lo que se están expandiendo los ganadores", señaló, y reclamó una coordinación más activa para acompañar la transición.
En su visión, el interior del país tiene un gran potencial para liderar el crecimiento, pero señaló que para que eso ocurra es necesario desarrollar la infraestructura necesaria y evitar los errores del pasado, cuando la migración masiva hacia Buenos Aires no encontró condiciones adecuadas para su recepción. "Hay que aprender de los errores del pasado y diagramar este nuevo modelo de país, que también va a generar empleo", concluyó.












