“Quizás no necesitamos armar valija para crecer”: cómo trabajar para el mundo desde Tucumán

María José Salomón y Alejandro Páez mostraron en la Expocon 2026 cómo la economía del conocimiento permite exportar servicios y generar trabajo desde la provincia.

DESDE TUCUMÁN AL MUNDO. La economía del conocimiento permite exportar servicios y desarrollar una carrera profesional sin abandonar la provincia.
DESDE TUCUMÁN AL MUNDO. La economía del conocimiento permite exportar servicios y desarrollar una carrera profesional sin abandonar la provincia. / LA GACETA, MARIA JOSE MONTEROS

Resumen para apurados

  • En la Expocon en Tucumán, referentes del sector expusieron cómo la economía del conocimiento permite exportar servicios al mundo para desarrollarse sin tener que emigrar.
  • El Clúster Tecnológico surgió hace 20 años como un grupo informal y creció hasta reunir a 60 firmas, impulsando una ley provincial para formalizar y beneficiar al sector.
  • Esta industria busca integrar tecnología con sectores tradicionales y retener a los jóvenes en sus ciudades natales mediante el empleo remoto calificado.
Resumen generado con IA

Durante mucho tiempo, crecer profesionalmente parecía tener un verbo asociado para muchos jóvenes: irse. Buscar trabajo en Buenos Aires, mudarse a otra provincia o probar suerte fuera del país. Pero ¿qué pasa cuando lo que se produce puede recorrer miles de kilómetros sin salir de una computadora?

No hace falta cargarlo en un camión, acercarlo a un puerto ni esperar que el clima acompañe. Con talento, formación y conexión a internet, una persona puede desarrollar desde Tucumán soluciones para empresas ubicadas en cualquier lugar.

De esa posibilidad hablaron María José Salomón y Alejandro Páez en “La economía del conocimiento en Tucumán y Argentina”, la última conferencia de la Expocon. Majo es presidenta del Clúster Tecnológico Tucumán y CEO de Xetro; Alejandro preside la Red Federal de Economía del Conocimiento.

Juntos contaron cómo un pequeño grupo reunido alrededor de una mesa se convirtió en una red que hoy busca llevar el talento tucumano hacia el resto del mundo.

Todo comenzó pagando el café

El Clúster nació hace más de 20 años, cuando un grupo de amigos empezó a encontrarse para pensar cómo impulsar la industria del software. Todavía no existían una estructura formal ni un equipo profesional. Según recordó Páez, la cuota que pagaban alcanzaba apenas “para el café de cada una de las reuniones”.

El grupo fue creciendo. Se convirtió en una asociación civil, incorporó abogados, contadores y profesionales del marketing, y entendió que la economía del conocimiento era mucho más amplia que el software. También incluye capacitación, producción audiovisual y otros servicios basados en la tecnología y la innovación.

Actualmente, el Clúster reúne alrededor de 60 empresas que trabajan para clientes de Tucumán, otras provincias y el exterior. Sin embargo, ese recorrido no avanzó sin tropiezos.

La ley provincial de Economía del Conocimiento necesitó tres intentos. Los dos primeros proyectos no prosperaron y el sector privado tuvo que aprender a explicarles a legisladores, ministros y autoridades por qué esos beneficios eran necesarios.

POTENCIA. Los expositores destacaron que la tecnología puede mejorar y volver más competitivas las actividades productivas tradicionales de la provincia. POTENCIA. Los expositores destacaron que la tecnología puede mejorar y volver más competitivas las actividades productivas tradicionales de la provincia. / LA GACETA, MARIA JOSE MONTEROS

La tercera vez fue diferente. La norma permitió impulsar la instalación de empresas, formalizar empleos y acompañar a emprendimientos que antes no podían acceder a los beneficios nacionales. Aun así, Salomón reconoció que muchas compañías todavía desconocen estas herramientas o no saben cómo utilizarlas.

Tucumán también es tecnología

La expansión del sector no implica dejar atrás aquello que históricamente identifica a la provincia. “Tucumán es agricultura, Tucumán es limón, Tucumán es soja, Tucumán es azúcar, Tucumán es café, pero Tucumán también es tecnología”, sostuvo Salomón.

La oportunidad está, justamente, en unir esos mundos. La tecnología puede mejorar un proceso agrícola, agilizar una operación bancaria, resolver una necesidad industrial o llegar hasta una panadería. “Tucumán produce tecnología y produce de muy buena calidad”, remarcó.

Páez propuso cambiar “la idea del contenedor hacia la idea del talento”. Mientras la exportación de bienes depende de rutas, puertos y distancias, el conocimiento se mueve de otra manera. “Simplemente con talento y conexión a internet ya podemos empezar a exportar”, afirmó.

Ese cambio puede sentirse con más fuerza en los municipios y las comunas. Durante años, muchos de esos lugares perdieron jóvenes que debían mudarse para encontrar oportunidades. Ahora, alguien puede trabajar para una empresa argentina o extranjera sin abandonar necesariamente su ciudad.

DESDE TUCUMÁN AL MUNDO. La economía del conocimiento permite exportar servicios y desarrollar una carrera profesional sin abandonar la provincia. DESDE TUCUMÁN AL MUNDO. La economía del conocimiento permite exportar servicios y desarrollar una carrera profesional sin abandonar la provincia. / LA GACETA, MARIA JOSE MONTEROS

La Red Federal intenta que esa posibilidad no quede concentrada en los grandes centros urbanos. Para eso conecta polos y clústeres de distintas provincias y analiza qué tecnología necesita cada región: energía en Neuquén, minería en San Juan o soluciones para el agro, las finanzas y la inteligencia artificial en Tucumán.

“Quizás no necesitamos armar valija para crecer”, expresó Salomón. La frase no plantea dejar de viajar, sino sumar una alternativa: que quedarse también pueda ser una elección y no la consecuencia de renunciar a una oportunidad.

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