Después de Messi, la gran incógnita de la Selección es Scaloni: ¿se termina un ciclo o comienza otro?

El DT tiene contrato hasta diciembre y la salida del capitán abre dos escenarios: puede considerar que llegó el final o encontrar en la renovación una nueva razón para continuar.

ESTRECHA RELACIÓN. Messi y Scaloni, en un abrazo durante el último Mundial. La salida del 10 abre un gran interrogante sobre el futuro del DT y el comienzo de una nueva etapa para la Selección.
ESTRECHA RELACIÓN. Messi y Scaloni, en un abrazo durante el último Mundial. La salida del "10" abre un gran interrogante sobre el futuro del DT y el comienzo de una nueva etapa para la Selección.
Bruno Farano
Por Bruno Farano Hace 3 Hs

Resumen para apurados

  • Tras el anuncio del retiro de Lionel Messi de la Selección Argentina, el futuro del DT Lionel Scaloni quedó en duda antes del vencimiento de su contrato en diciembre.
  • Scaloni lideró un ciclo exitoso desde 2018 ganando el Mundial y dos Copas América, pero tras la reciente final del mundo ya había manifestado intenciones de frenar y evaluar su rol.
  • La continuidad del DT determinará si concluye una era dorada o si asume el desafío de comandar la renovación del plantel sobre una base joven ya consolidada.
Resumen generado con IA

El mensaje apareció y, por unos minutos, paralizó a todos. Lionel Messi había elegido sus redes sociales para comunicar una noticia que los argentinos sabían que algún día iba a llegar, pero que nadie estaba realmente preparado para leer. “Me retiro de la Selección”, escribió. Y detrás de esas palabras empezó a pasar de todo. Corazones helados, lágrimas, mensajes, recuerdos, videos y la inevitable sensación de que algo demasiado grande acababa de terminar. Porque Messi no solamente anunció que no volverá a jugar para Argentina después de más de 20 años: cerró una historia que atravesó varias generaciones y que terminó por convertirlo, después de tantas frustraciones y tantos años de espera, en campeón del mundo y en una leyenda definitiva del fútbol argentino.

Pero detrás de la despedida, entre las frases de agradecimiento y ese “me vacié, ya no tengo más para dar”, Messi dejó otra consecuencia que empezará a ocupar buena parte de la agenda de la Selección en los próximos meses. Porque el día después de Messi también obliga a mirar hacia el otro Lionel. ¿Qué hará Scaloni?

La pregunta no es menor. Ni siquiera parece exagerado decir que, después del retiro del capitán, se convirtió en una de las grandes incógnitas del fútbol argentino. Scaloni tiene contrato hasta diciembre y, después de la derrota en la final del Mundial, fue él mismo quien dejó abierta la posibilidad de que su ciclo también pudiera terminar. “Hasta diciembre voy a seguir y después seguramente la idea es relajar, parar un poco”, dijo entonces, aunque también habló de la Selección como un “lugar espectacular, soñado”. Y ahora, sin Messi, su decisión adquiere otra dimensión.

¿El final de un ciclo?

Porque la salida del mejor jugador de todos los tiempos puede empujar a Scaloni hacia dos caminos completamente diferentes. El primero parece el más lógico: interpretar que con Messi también se termina definitivamente el ciclo que comenzó en 2018. Porque durante ocho años tuvo dentro de la cancha a su gran líder, a su capitán y al futbolista alrededor del cual, inevitablemente, giraba buena parte de la estructura emocional del equipo.

Scaloni llegó después del fracaso de Rusia con la misión de reconstruir una Selección que parecía rota. Lo hizo. Construyó un grupo, encontró una identidad, ganó dos Copas América, una Finalissima y un Mundial. Y cuando parecía que ya no había más para conquistar, llevó nuevamente a Argentina hasta la final de otra Copa del Mundo. Quizás, entonces, pueda sentir que la obra está terminada. Porque continuar ahora no sería simplemente seguir al frente de la misma Selección. Sin Messi y también sin Nicolás Otamendi, con varios referentes acercándose al final de sus ciclos y con una renovación que ya no podrá postergarse, Scaloni tendría que empezar una nueva historia. Y no está claro que tenga ganas de hacerlo.

Pero existe otra hipótesis, quizás todavía más tentadora para el entrenador. La salida de Messi también puede ser una liberación.

La libertad de comenzar otra vez

Mientras Messi estuvo disponible, cualquier proyecto de futuro debía contemplar su presente. La Selección podía renovarse, podían aparecer jugadores nuevos y cambiar algunas piezas, pero siempre existía una certeza alrededor de la cual debía organizarse todo. Ahora ya no.

Por primera vez desde que Scaloni asumió, puede pensar una Selección sin tener que administrar los últimos años de Messi. Puede construir un equipo sin preguntarse cómo acompañarlo, cómo protegerlo o cómo aprovecharlo. Puede elegir un nuevo capitán, redefinir los liderazgos, modificar la manera de jugar y decidir definitivamente sobre quiénes se apoyará la próxima generación. Ahí, quizás, aparezca un desafío que termine por seducirlo.

Scaloni ya sabe lo que es reconstruir. Lo hizo una vez, aunque aquella vez tuvo que empezar desde las cenizas. La Argentina que recibió después de Rusia 2018 era un equipo lleno de dudas y sin demasiadas certezas. La que tendría hoy para comenzar el post Messi es completamente diferente. Hay una base sólida de futbolistas que todavía tienen mucho por delante, como Cristian Romero, Lisandro Martínez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Lautaro Martínez y Julián Álvarez, y detrás de ellos aparece una generación que ya empezó a asomar y que necesita terminar de encontrar su lugar.

Por eso, la nueva Selección no tendría que construirse desde el dolor de una eliminación o desde los escombros de un fracaso. Debería renovarse después de haber sido campeona y subcampeona del mundo. Y para un DT que ya demostró que sabe detectar talentos, construir grupos y atravesar transiciones, ese escenario también puede representar una tentación.

La salida de Messi no necesariamente tiene que ser el golpe que termine de convencer a Scaloni de irse; también puede ser el motivo que necesitaba para quedarse.

Por ahora, no hay respuestas. Messi acaba de irse y el fútbol argentino todavía intenta acostumbrarse a la idea de una Selección sin él. Quedan por resolver quién llevará la cinta, quién heredará la camiseta número “10” y qué lugar ocuparán los referentes que sobreviven a una generación histórica. Pero antes de todas esas preguntas hay una que puede terminar ordenando el resto. ¿Qué hará Scaloni?

La decisión que tome el DT dirá si esta historia termina definitivamente en 2026 o si, en realidad, acaba de empezar la siguiente.

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