Un vuelo de Londres a París duró más de dos horas y terminó donde había comenzado

Una intensa banda de tormentas eléctricas sobre el norte de Francia obligó al vuelo BA308 de British Airways a regresar a Londres tras más de dos horas en el aire.

Tras haber despegado del aeropuerto de Londres Heathrow con casi dos horas de retraso, a las 17:03 hora local, el vuelo aterrizó no en París, sino de vuelta en la capital británica a las 19:12.
Tras haber despegado del aeropuerto de Londres Heathrow con casi dos horas de retraso, a las 17:03 hora local, el vuelo aterrizó no en París, sino de vuelta en la capital británica a las 19:12. Imagen: captura Flightradar24
Hace 3 Hs

Resumen para apurados

  • Un vuelo de British Airways que viajaba este jueves de Londres a París debió regresar a su origen tras volar dos horas por severas tormentas eléctricas en Francia.
  • El trayecto habitual dura 50 minutos, pero la nula visibilidad obligó a maniobras de espera. La aerolínea reubicó a los pasajeros y les dio alojamiento.
  • El temporal colapsó el tráfico aéreo europeo, afectando a más de 300 vuelos en París y terminales británicas, aunque la ruta normalizó su servicio al día siguiente.
Resumen generado con IA

El trayecto desde la capital inglesa hasta el territorio galo en avión es uno de los desplazamientos internacionales más sencillos. Luego de que la nave abandonó el área metropolitana de Londres en dirección al sur, atraviesa el Canal de la Mancha en apenas unos minutos. Pronto cruza la costa norte y en menos de 50 minutos aterriza en el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle (CDG). Pero ayer aquella ruta se volvió mucho más compleja y el punto de llegada fue el mismo que el de inicio.

El vuelo BA308, uno de los siete servicios diarios entre el aeropuerto de LondresHeathrow (LHR) y la capital francesa, es una de las múltiples opciones existentes para un recorrido sumamente recurrente tanto para viajeros de negocios como de ocio. Pero este jueves, este tramo que apenas alcanza la duración de algún largometraje cinematográfico, duplicó su tiempo en el cielo sin una orientación concreta y frustrando la posibilidad de arribar a destino.

Un cruce habitual alterado por el clima

Las condiciones meteorológicas de este jueves transformaron la fugacidad de los itinerarios hacia París en un rodeo propio de un parque de diversiones. Según los datos de seguimiento facilitados por Flightradar24, la operación del Airbus A321neo G-TNEA, que parecía no tener rumbo fijo, permaneció en la atmósfera durante más de dos horas, a pesar de que este enlace suele estar en ruta solo unos 45 minutos.

La travesía, programada para despegar originalmente a las 15:05, recién logró concretar su partida a las 17:03. Sin embargo, tras navegar entre intensas maniobras y patrones de espera debido a la nula visibilidad y al riesgo operativo, la aeronave debió tocar tierra nuevamente en la metrópoli británica a las 19:12. Un vocero de la aerolínea confirmó que el desvío se debió a demoras excesivas causadas por el frente climático, por lo que la compañía tuvo que brindar alojamiento nocturno a los pasajeros y reubicarlos en salidas subsiguientes.

El fenómeno meteorológico adverso en cuestión fue una banda de tormentas eléctricas que azotó Francia ayer por la tarde El fenómeno meteorológico adverso en cuestión fue una banda de tormentas eléctricas que azotó Francia ayer por la tarde

Colapso en las terminales y desvíos masivos

El verdadero responsable de este "vuelo a ninguna parte" fue una feroz banda de tormentas eléctricas que azotó a la región parisina durante la tarde. El fenómeno provocó un colapso operativo en los aeropuertos de la zona: solo en el Charles de Gaulle se registraron retrasos en más de 300 llegadas y salidas —perjudicando a más del 40% de sus operaciones habituales—, mientras que la terminal de Orly vio impactada más de la mitad de sus partidas.

El impacto no se limitó al suelo francés, ya que la inestabilidad climática también alcanzó las islas británicas con intensas descargas eléctricas que afectaron los sistemas de control de tráfico aéreo en aeropuertos como Luton, Heathrow y Gatwick. A pesar del trago amargo y la posterior cancelación del tramo de regreso BA309, la historia tuvo una revancha rápida para el Airbus A321neo: a la mañana siguiente logró completar exitosamente la conexión LHR-CDG bajo el número de vuelo BA302, aterrizando con solo unos minutos de demora.

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