
Una de las teorías del crimen de Paulina Lebbos, registrado en 2006 y que aún se mantiene impune, se manejó la teoría de que había sido asesinada en una casa de El Cadillal. Después se conocería que era una vivienda que se había construído de manera irregular en una especie de camping.
El inmueble en cuestión pertenecía a Sergio Kaleñuk, el fallecido ex secretario privado del gobernador José Jorge Alperovich, que hasta habría utilizado recursos del Estado para construirla. El lugar era un camping que el Ente Tucumán Turismo le habría concedido a Luis Olivera (se presume que fue en 2002) para que construyera y explotara un camping. Pero nada de ello ocurrió.
Olivera fue detenido en el marco de la investigación de este caso, pero luego fue liberado. Kaleñuk, padre de Sergio que junto a César Soto son los únicos imputados, derrumbó la casa en cuestión.
Pese a que las tierras no cumplieron con el destino para el que fueron cedidas, Turismo no exigió su devolución. Al parecer, Olivera habría loteado la parcela y allí habría construido su casa un ex dirigente gremial que también fue edil capitalino.
Otro caso
En la Justicia Federal se investiga una causa por lavado de activos en contra del ex dirigente gremial José “Pita” Leguizamón. El denunciante presentó pruebas para demostrar que el señalado, cuando cumplía el rol de administrador provisorio de la Obra Social de los Empleados de la Industria Azucarera (Ospia), logró que se le otorgara un terreno para construir un lugar que sería destinado a la recreación de los afiliados en El Cadillal.
Sin embargo, con el tiempo, las personas que realizaron el pedido presentaron pruebas para demostrar que el investigado utilizó esa parcela para construir una casa de fin de semana.
“Estamos impulsando esta investigación porque los actuales directivos quieren que se sepa si no vendió estas tierras. Quieren que se devuelva el patrimonio de todos los tucumanos”, explicó Patricio Char, representante legal de los actuales dirigentes de ese gremio.
“Nada de lo que usted diga me parece llamativo o sorprendente. Esta villa fue el tesoro para muchos pícaros que consiguieron de alguna manera que les den tierras para un fin y terminaron quedándose con ellas”, comentó Sergio Rodríguez, otro habitante de esa localidad.
Ese no habría sido el único predio que Turismo cedió terrenos y no controló que utilidad le dieron. En Ticucho, por ejemplo, se autorizó a una familia explotar una granja ecológica que actualmente no existe. Sí funciona como lugar para recibir a pescadores. También se observó que con alambrados delimitaron parcelas que serían de ese predio y zonas aledañas.
“El problema aquí es el descontrol porque nadie se hace cargo de lo que ocurre con las tierras. Me encantaría que haga un recorrido por la ruta del perilago y vea cómo hay construcciones. De la mañana a la noche hay casas”, destacó Josefina Blanco que desde hace más de 10 años elige esa zona de la provincia para caminar.
Advertencia
El descontrol en El Cadillal tuvo un episodio insólito. Cuando el actual vicegobernador Miguel Acevedo era ministro del Interior dictó una resolución para prohibirle a un comisionado rural que continuara emitiendo certificados para que las personas contaran con el servicio de energía eléctrica. Por las dudas, sus empleados empapelaron la sede comunal con copias de esa orden. LA GACETA informó que el objetivo era alertar a la población sobre este procedimiento irregular.
“Aquí se comenta que no fue uno, sino varios delegados los que se encargaron de ceder tierras fiscales. Obviamente que no lo hacían solos, sino que contaban con la colaboración de otros funcionarios. Hablaron de Catastro y de Regularización Dominial que después quedó en la mira por lo que sucedió en El Mollar”, explicó Juan Carlos Garmendia.