
Tras el devastador terremoto de magnitud 7.7 ocurrido el pasado viernes, el sur de Asia fue declarado en estado de emergencia. Según informó el Equipo de Información del Consejo de Administración Estatal de Myanmar, el número de víctimas fatales llegó a 2.056, mientras que casi 3.900 personas resultaron heridas.
Por otro lado, el coordinador de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Myanmar, Marcoluigi Corsi, estableció en un informe que alrededor de 20 millones de personas en el país asiático fueron afectadas por el sismo, lo que representa un tercio de la población del país.
Asimismo, instó a que otras naciones asistan a los damnificados "La ONU y sus socios se están movilizando urgentemente para apoyar las iniciativas de respuesta a emergencias. En este momento crítico, el pueblo de Birmania necesita urgentemente el firme apoyo de la comunidad internacional", manifestó.
También, el informe alertó sobre la interrupción de diversas comunicaciones en línea: "El acceso a Internet está suspendido en Mandalay, mientras que las rutas terrestres y aéreas se encuentran seriamente afectadas".
Los temblores del sismo también se sintieron en regiones lejanas como China, Camboya, Bangladés e India.
El mensaje del papa Francisco tras el terremoto en Myanmar y Tailandia
El papa Francisco, quien se encuentra en proceso de recuperación tras su hospitalización por una neumonía bilateral, expresó su cercanía a los afectados por el terremoto en Myanmar y Tailandia.
En este sentido, a través de un telegrama firmado por el cardenal Pietro Parolin, indicó que el Papa, aún convaleciente en el Vaticano ofrece sus “sentidas oraciones por las almas de los difuntos y la seguridad de su cercanía espiritual a todos los afectados por esta tragedia”. Y aseguró que el pontífice “reza también para que el personal de emergencia sea sostenido en su atención a los heridos y desplazados por los dones divinos de la fortaleza y la perseverancia”.