

Mientras la Argentina busca herramientas que consoliden su posición macroeconómica, en el sector privado se producen movimientos con el fin de enfrentar los desafíos que se vienen. En ese contexto, Juan Parma llega a Banco Macro como CEO de la entidad con mayor red de sucursales en el país. “Hoy miramos hacia el futuro con optimismo y determinación. Argentina está transitando un proceso de estabilización y normalización de su economía y esto representa una oportunidad histórica para todos los sectores productivos”, dice el flamante CEO del grupo propuesto por el directorio en un encuentro realizado en la Torre Macro de Puerto Madero, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La tarea es desafiante, como lo plantea Parma: “llevar a que el banco se expanda, compitiendo de igual a igual, contra otras entidades y también contra las Fintech”. Macro es el banco de mayor solvencia en el mercado. La idea de sus autoridades es robustecer el modelo de negocio de tal manera de expandir el mercado de créditos y de depósitos y, de esa manera, facilitar el acceso al financiamiento para todos sus clientes. “La competencia contra los otros jugadores del mercado arranca brindando un buen servicio”, fundamenta.
Jorge Brito, presidente del Macro, sostiene por su parte que aquella competencia contra las Fintech debe darse con las mismas herramientas que rigen para el sistema financiero tradicional. En ese sentido, el Banco Central está trabajando para dar un marco regulatorio necesario para esas actividades financieras, como operan en otros puntos del planeta.
Es la primera vez en la historia del Macro que se contrata un agente externo para una posición de alta jerarquía. “Es una buena oportunidad para incorporar talentos”, destaca Brito. Parma tiene una sólida carrera en el ámbito financiero a nivel internacional y local y, según comunicó oficialmente la entidad, “aportará una visión renovada y el deseo de contribuir con el crecimiento de Macro, con su vasta experiencia en el sector bancario”.
“Banco Macro ha demostrado, a lo largo de los años, una capacidad única para adaptarse a los cambios y para estar cerca de las personas, las empresas y las comunidades en cada rincón del país. Este legado es algo que valoro profundamente y que asumo con gran responsabilidad”, indica el CEO de la entidad. Según señaló, el camino por recorrer es amplio porque el tamaño relativo del sistema nacional en relación con el PBI es extremadamente bajo, rondando el 8%. “Este número contrasta con otros países de la región donde el ratio puede ser hasta cinco veces mayor. El dato no solo refleja una brecha, sino también un potencial enorme. Creemos que es el momento de que el sistema financiero se vuelque con más fuerza hacia el sector privado, apoyando a las empresas, a los emprendedores y a las familias que necesiten crédito para crecer e invertir”, destaca Parma.