
Después de la fuerte tormenta que sacudió a la provincia el sábado 8 de marzo, vecinos de la primera cuadra de calle Corrientes comenzaron a acusar problemas en los caños de sus domicilios. Santiago Arias, alquila consultorios en la Corrientes primera cuadra y explicó que luego de las intensas lluvias que se presentaron hace unas semanas, una psiquiatra que atendía en uno de los consultorios de planta baja notó que comenzó a salir agua cloacal de los sumideros del baño y la cocina.
Días después, el pasado viernes, una psicóloga informó que esta vez comenzó a salir agua cloacal de una de las rejillas de la vereda y la calzada del frente, afectando también a los consultorios ubicados en Corrientes 15.
“Ese mismo día se hizo un reclamo a la SAT y prometieron enviar una cuadrilla después de las 15. El camión llegó alrededor de las 16.30. Para entonces, el consultorio y otros del frente ya estaban inundados”, explicó Arias. Además, asegura haber sufrido daños en el mobiliario y en los equipos eléctricos.
Ayer, alrededor de las 11, se volvió a producir el mismo episodio. “Llamamos el viernes y hoy en forma insistida y en ningún momento el 0800 de la SAT nos dio una respuesta”, señaló. No fue hasta las 19.40 que llegó un camión de la SAT para hacerse cargo del problema.
Obstrucción
José Corominas, ingeniero de Defensa Civil, explicó que este problema se debió a una obstrucción de la línea como resultado de la gran cantidad de residuos que se tiran a la cloaca. “Una cloaca de 160 mm es imposible para la cantidad de edificios que tiene que soportar. Dicen que la línea viene desde la Catamarca”, aseguró.
Este problema supone un riesgo de contaminación por materia fecal y, si bien pudieron solucionarlo, Corominas indicó que la mejor forma de evitar esto es mediante una inversión adecuada. “Se deben colocar caños de mayor diámetro. Pero eso implicaría cambiar los caños en casi todas las calles. Otra forma de prevención sería exigir a cada edificio que coloque digestores naturales para separar los residuos”, concluyó.