Existe para mí una línea muy delgada bajo el título de LA GACETA donde publica un análisis pormenorizado de la Iglesia, que manifiesta que en la dictadura hubo amparo y no complicidad. Los que vivimos en ese entonces tenemos una idea cabal de quienes en forma individual tuvieron el amparo y solidaridad de verdaderos curas que hacían honor a su fe y apostolado recibiendo las quejas de aquellos que buscaban amparo y búsqueda de sus seres queridos. Los ejemplos de verdaderos mensajeros de Dios a veces eran escuchados u otros ni atendían el reclamo y comulgaban con las ideas nazifascistas que empleaban varios y diversos a quienes les daban la comunión. Dar nombres serían varios: Novak, Laguna, Heisene, y de otras religiones muy valientes. En Tucumán voy a rescatar al padre Basols, quien en la iglesia Sagrado Corazón de Jesús fue el único que cada 3 de julio se animaba a dar misa ante el pedido de la juventud radical, jóvenes y viejos de mi partido, que recordábamos el aniversario del fallecimiento de Hipólito Yrigoyen bajo la custodia de la SIDE.
Jose Luis Avignone
Marcos Paz 922 - S. M. de Tucumán