La producción de maíz ahora se estima en 7,8 millones de toneladas, 300.000 toneladas menos que la anterior estimación (8,1 millones de toneladas, en enero), para la zona núcleo, estimo en su informe semanal, la Bolsa de Comercio de Rosario.
La recomposición de lluvias durante febrero llegó tarde para los maíces que padecieron la falta de agua en momentos críticos como la floración y el llenado de granos. Los mayores ajustes se dieron en el norte de Buenos Aires, que fue la zona más afectada por la falta de agua durante diciembre y enero.
El rinde promedio de la región se estima en 83 qq/ha, 3 quintales menos que la última estimación. De esta manera, la estimación de producción podría quedar por debajo del promedio de los últimos 15 años (9.5 Mtn) y ligeramente por debajo de la del 2017/18, ciclo que fue afectado por una severa sequía.
Pero este verano estuvo caracterizado por una marcada irregularidad en la distribución de lluvias. Diciembre 2024 terminó con precipitaciones por debajo de la media y un 50% de la región finalizó con reservas de agua del suelo entre escasas y sequía. El área más afectada fue el noreste bonaerense y el sur de Santa Fe. Las lluvias de enero 2025 dejaron en el 70% de la región entre un 30% y un 40% de la media mensual. Recién en febrero hubo una recomposición generalizada de las lluvias y las precipitaciones de la región casi duplicaron la media del mes de los últimos 30 años. Marzo continuó con la racha de lluvias.
Así, la recomposición hídrica se dio en la segunda mitad del verano, llegando tarde para contener las pérdidas en maíz. Solo las áreas de la región que experimentaron condiciones climáticas más favorables mantienen proyecciones de rendimiento más optimistas.