
Con el objetivo de ordenar la planificación en torno a la reconversión de la Estación Mitre, instituciones tucumanas piden al Gobierno que se realice un concurso urbanístico que defina un master plan rector y del que participen expertos en todo el proceso. Para ello, ofrecen la asesoría de tres profesionales y comparten una estimación de gastos para la organización de $20 millones, además de otros montos destinados a los premios.
La petición hecha al Ministerio de Obras Públicas, que dirige Marcelo Nazur, lleva las firmas de Francisco de Rosa, presidente de Meta Tucumán; Norberto Jorge Rodríquez Vaquero, del Colegio de Arquitectos de Tucumán; y Ezequiel Coletti, de Cecoprit.
Los solicitantes creen imprescindible que el Gobierno “garantice criterios urbanísticos óptimos para el proyecto”, mediante el establecimiento de parámetros de edificabilidad claros y se tengan en cuenta la rentabilidad para la Provincia, los intereses de las empresas y el impacto en el entramado vial ferroviario, además de la sostenibilidad ambiental y la integración urbana con la ciudad. Para ello proponen una estructura de trabajo que incluye la creación de una comisión de seguimiento integrada por expertos, funcionarios provinciales y municipales y miembros de la sociedad civil.
Gastos
Estiman que la organización demandará $20 millones de gasto para comunicaciones, traslados, apertura y cierre del concurso, certificados, entrega de premios, jurados especialistas y demás. Por otro lado, ofertan un servicio de asesoramiento técnico en desarrollo urbano por el plazo de seis meses, cuyos honorarios serían de entre U$S 2.000 y U$S 3.000 por mes a cada uno de los tres profesionales propuestos.
Además, según un relevamiento de concursos vigentes a nivel nacional, estiman que para el primer premio podría darse una suma de entre $15 millones a $50 millones; para el segundo lugar, entre $7 millones a $20 millones; y para el tercer puesto, de $3 millones a $10 millones. “Este concurso no genera demoras innecesarias, sino que, por el contrario, ordena la planificación y reduce riesgos de cambios futuros que podrían atrasar el proyecto; aumenta el atractivo para inversores, ya que le otorga transparencia y visibilidad al desarrollo; y genera confianza en la comunidad y en la opinión pública, al asegurar que el proyecto es evaluado por expertos y responde a criterios de largo plazo”, fundamenta el escrito.
Por último, se reafirma la voluntad de las empresas de trabajar de manera conjunta con el Ministerio y se solicita que se lleve adelante una reunión de trabajo para definir los pasos a seguir y avanzar en la implementación del concurso. “El concurso tiene por finalidad la elaboración de un anteproyecto de edificación que respete los lineamientos urbanos, ambientales y de factibilidad económica previamente definidos por un equipo de asesores técnicos y una comisión de seguimiento. Una vez establecidas estas pautas, el concurso permitirá seleccionar una propuesta concreta”, reiteran los empresarios.