“Segundos afuera”: primer round

“Segundos afuera”: primer round

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“Segundos afuera”: primer round

La campaña venía desarrollándose en un tono subliminal, casi imperceptible en el que los contendientes medían sus acciones sin llegar a la agresión, a dañar la posición del otro. Pero en la “Argentina del todo vale” la pelea arrancó antes de que suene la campana. Si Javier Milei tiene su “criptoescándalo” con la moneda digital $Libra, el resto de la política también purga sus problemas. Lo que se presentaba como unos días hacia el examen anual terminó siendo el inicio de una semana de furia. Osvaldo Jaldo exteriorizó ayer lo que implica arrancar una pelea electoral antes de tiempo. La investigación preliminar que la Unidad de Investigación Financiera (UIF) efectuó en el manejo de recursos por parte de Banda del Río Salí, entre enero de 2023 y junio de 2024, le cambió el tono a su discurso. El gobernador se puso el atuendo de boxeador y así se dirige al cuadrilátero electoral. La pesquisa salpica a su ministro del Interior, Darío Monteros, y al sucesor de éste e hijo, el intendente bandeño Gonzalo Monteros, que tienen que explicar cómo fue la operatoria para usar unos $ 17.000 millones en ese período indagado. “Extracciones de efectivo sin justificación ecónómica por parte de varios municipios. Depósitos en efectivo en cuentas de empleados públicos provinciales realizados de manera injustificada”. Ese es el capítulo que la Subdirección Estratégica de la UIF incluyó en su informe anual 2024, como antecedente de lo que fue luego la mención a la intendencia bandeña, entre tantas otras. Lo que en la Casa de Gobierno sigue llamando la atención es que a Banda del Río Salí se lo pusiera como un “leading case”, que marcará tendencia respecto de otras situaciones similares.

Jaldo llamó a conferencia de prensa e insistió con el principio de inocencia de los funcionarios involucrados. “Yo llegué para cambiar Tucumán. Todos los conceptos del informe son hipotéticos. No acusa a ninguna persona ni determina figura delictiva, como así también no aporta más pruebas”, arrancó su exposición, marcando dos aspectos esenciales para la marcha de la gestión. Por un lado, la decisión de avanzar con medidas que tiendan a cambiar la forma de gobernar, incluso con una alianza institucional con la Casa Rosada. Lo otro está vinculado directamente a su más estrecho colaborador. El mandatario no entregará a la oposición a uno de los armadores políticos de su espacio. Darío Monteros es el que viene afinando la campaña con vistas a las elecciones parlamentarias. Dejarlo a mitad de camina implicaría un signo de debilidad. Y eso se ha reforzado cuando el propio Jaldo enfatizó que no hará cambios en el gabinete.

En política, las formas se están perdiendo. En la antigüedad, las diferencias se debatían en duelos; hoy se hace por redes sociales. Los “segundos” se encargaban de que las contiendas se disputaran de una manera caballeresca. Y luego, en el boxeo, el rol se reconvirtió al de los encargados de curar las heridas del contendiente para que, de esa manera, su rival no saque más ventaja. Cuando arranca un round, se anuncia “segundos fuera”, y es un aviso para que los del equipo se aseguren de que están lejos del ring antes de que empiece el siguiente asalto. El púgil puede sufrir un castigo si su esquina no se retira a tiempo, por lo que hay una razón para hacer caso a la llamada de “segundos fuera” tan pronto como se haga durante la pelea. Transportado a la realidad tucumana, es eso lo que le está pasando a la gestión del gobernador Jaldo. Mientras no se conozcan detalles acerca de cómo continuará la causa bandeña (también puede avanzar hacia otros dos municipios), siempre habrá un lugar donde golpear. El tranqueño lo ha dejado en claro ayer en su conferencia. Lo llamó “carpetazo”, un pase de factura por ser dialoguista, de la misma manera que padecen en el mismo expediente otros dos mandatarios que tienen las puertas abiertas de los despachos de la Casa Rosada: el salteño Gustavo Sáenz y el catamarqueño Raúl Jalil.

Jaldo se encargó de repartir golpes hacia todas las direcciones. Les dijo a los libertarios y hasta los radicales con peluca que, más que denunciar al gobierno tucumano, tienen que defender al Presidente de la Nación, que, a la postre, es un aliado estratégico de la provincia. “Le digo a la oposición que no se adelante ni empiece la campaña electoral por anticipado. La oposición que cuide también el Gobierno nacional. Que cuide el Gobierno nacional porque también están flojitos de papeles, porque creo que tenemos que ayudarnos mutuamente, porque no significa convalidar o callar, sino que significa tener responsabilidad en lo que se hace y se dice”, lanzó el titular del Poder Ejecutivo.

Contra Manzur

En similar tono, lanzó un gancho directo al hígado justicialista. Y más hacia su antecesor en el cargo, Juan Manzur, de quien dijo que estaba a cargo de la provincia, además de haber sido el jefe de la campaña de 2023. Jaldo prefirió quedarse más en la discusión por la foto que en el desarrollo de la película. A su lado en la conferencia estaba el vicegobernador Miguel Acevedo, que en la anterior gestión fue ministro del Interior. Fuera de los micrófonos, una de las explicaciones que se brinda sobre el uso de fondos por fuera del sistema financiero es que en ese interior no se cargan los cajeros automáticos como en las zonas más urbanizadas, además de que una franja del capital humano utilizado en municipios y en comunas rurales no está bancarizado, al no ser de planta permanente. Es la contención social de habitantes de pueblos alejados a la capital. Si esa es la explicación ante los organismos de control, la historia de la denuncia no tendría más discusión. Se presenta la documentación necesaria, se hace el descargo correspondiente y chau foto; adiós película.

Al subir al ring, Jaldo también se dio cuenta que hay otra realidad política. Si bien con sus medidas ha persuadido a una franja que no vota al peronismo (de clase media), hay “compañeros” que se animaron a festejar el traspié del oficialismo.

En el peronismo hay tres máximas que el fundador de ese partido ha dejado como legado para los futuros gobernantes. Se gobierna con los que ayudaron a llegar; luego con los más capaces y, finalmente, con los más leales. La ambulancia extraoficialista sigue recolectando heridos de viejas contiendas, seduciendo a nuevos dirigentes y trata de fidelizarlos para lo que se viene. La de 2025 es una batalla que marcará el rumbo de 2027. Jaldo tiene hoy el poder de la lapicera, pero se enfrenta con nuevos liderazgos. Por ejemplo, La Libertad Avanza que está a las puertas de competir en el turno electoral que se avecina. El partido ya tiene personería jurídica y ha designado como presidente en el distrito Tucumán al vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán. No es un dato menor. El funcionario nacional suena como potencial cabeza de lista de postulantes a diputados. En una oposición atomizada, hay quienes piensan que Catalán puede ser un factor aglutinante, como antes lo fueron para el peronismo Ramón Bautista Ortega o para los republicanos con Antonio Domingo Bussi, en distintos momentos institucionales de la provincia. Todos querían captar no sólo la atención de los sectores más desprotegidos de la sociedad, sino también de la clase media que, generalmente, se ubica entre los independientes. La pelea arrancó. “Segundos fuera... Primer round”.

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