
La posible inclusión de cámaras de vapor en los futuros iPhone 17 solucionaría uno de los problemas de los últimos modelos de la marca: el sobrecalentamiento. Este cambio ayudaría a mejorar el rendimiento del teléfono y sacar todo el provecho de sus procesadores.
Esta tecnología fue implementada en dispositivos Android desde hace unos años y es ideal para mantener refrigerado el teléfono durante procesos exigentes que lo calientan, desgastando la batería más rápido e impidiendo un rendimiento más estable.
¿Qué es y cómo funciona una cámara de vapor?
Una cámara de vapor es un componente metálico sellado que contiene una pequeña cantidad de líquido, habitualmente agua desionizada. Este líquido, al exponerse al calor generado por el procesador y otros componentes, se evapora, absorbiendo la energía térmica en el proceso.
El vapor resultante se expande dentro de la cámara, distribuyendo el calor de manera uniforme. Al alcanzar zonas más frías dentro del sistema, el vapor se condensa nuevamente en líquido y el ciclo se repite.
Este proceso continuo de evaporación y condensación permite enfriar eficientemente los componentes internos de los dispositivos, evitando picos de temperatura que puedan afectar el rendimiento.
La adopción de cámaras de vapor ayuda a mantener estables los procesadores durante largas sesiones de uso intensivo, como videojuegos o aplicaciones de alto consumo y también contribuye a optimizar el consumo energético.
Además, el uso de esta tecnología tendría beneficios colaterales, como una mayor eficiencia energética, que contribuiría a prolongar la vida útil de la batería.