Rectores privados reclaman fondos estatales para investigación

Horacio O?Donnell, del CRUP, destacó el crecimiento de las disciplinas nuevas.

HOMENAJE. Los rectores de las universidades privadas que sesionan en la Unsta visitaron la Casa Histórica. LA GACETA / JOSE NUNO
HOMENAJE. Los rectores de las universidades privadas que sesionan en la Unsta visitaron la Casa Histórica. LA GACETA / JOSE NUNO
21 Abril 2007
Reconoce que el sostenimiento básico de las universidades privadas es el arancel del alumno. Pero señala que esto no alcanza para financiar la investigación científica y tecnológica. “El Estado no está aportando ningún dinero a la universidad privada. Ni siquiera cuando el proyecto es bueno y el producto final es valioso. Debería haber menos prejuicio en el Estado para fijar no sólo en ‘quién hace’ investigación, sino también ‘en qué se hace’”, sostuvo el presidente del Consejo de Rectores de Universidades Privadas, (CRUP), Horacio O’Donnell, que presidió la reunión de rectores ayer, en Tucumán.
Los 12 rectores de la comisión directiva, más otros de distintas universidades privadas del país, se reunieron en la Unsta para debatir sobre la política de investigación científica y tecnológica, entre otros temas. El rector anfitrión, Juan Carlos Veiga, los invitó a una recorrida por la Casa Histórica, donde dejaron una ofrenda floral en homenaje a los congresales de 1816.
“En la Argentina existen poco más de 50 universidades privadas, un número similar de universidades estatales y varias subsedes en distintas provincias. Unos 270.000 alumnos estudian en universidades privadas; el 30% llega a graduarse y de ese porcentaje, el 75% se recibe en los tiempos que corresponden”, indicó O’Donnell. Consciente del crecimiento de las universidades privadas, dijo que en algunas carreras nuevas, como marketing o publicidad, los egresados de las universidades de gestión privada superan a los de las universidades estatales (con las carreras tradicionales y en general, ocurre al revés).
Si bien destacó el apoyo de las empresas privadas en el financiamiento de proyectos de investigación, destacó la ausencia del Estado, que sólo apoya a la Universidad estatal. “Se da una paradoja: por la ceguera de algunos políticos, el Estado termina invirtiendo dinero en la universidad estatal para que haya un graduado de alta calidad; pero después no ofrece condiciones de trabajo y entonces el graduado de alta calidad se va al extranjero. Todo ese saber termina en una compañía del exterior. Son las compañías importantes del país que, con responsabilidad social, apoyan la enseñanza y de investigación”, concluyó.

“El ingreso no debe ser una mentira”

“Todos podemos coincidir en que la Argentina necesita mucha más gente formada; pero poner el acento en el debate sobre si debe ser el ingreso restricto o irrestricto para garantizar la formación académica de todos  los estudiantes, es poner las energías en un lugar equivocado. Me parece que hay que asegurarse de que el ingreso directo no sea una mentira”, aseguró Carlos Pérez Rasetti.
El ex rector de la Universidad de la Patagonia Austral dijo que nuestras universidades tienen mucha más gente formándose que  las de Brasil, donde el sistema es selectivo. “Sin embargo -reconoció-, sólo egresan muy pocos”.
“El desafío de nuestras universidades es hacer posible que la mayoría se reciba; para ello -explicó- deben garantizarse por lo menos tres cambios. La articulación de la escuela media: mientras se van resolviendo los problemas de la secundaria hay que buscar y ofrecer en todo el país una preparatoria gratuita no obligatoria. En segundo lugar, la Universidad tiene que pensar que el chico de primer año es un desafío; hay que cambiar los modos de trabajo de los primeros años y apoyar a los estudiantes. Y en tercer lugar, hay que pensar en algunas carreras que en nuestro país no existen y que están haciendo falta, como las ingenierías técnicas.

Pensar en el aprendizaje sin paredes

“Es un año electoral; por lo tanto, no es el más apropiado para debatir con serenidad y cuidado las reformas a la Ley de Educación Superior. Sin embargo, es necesario adecuarla, sobre todo a las nuevas realidades que no tenían vigencia hace 12 años, cuando se sancionó la ley”, observó el rector de la Universidad Blas Pascal, de Córdoba, Eduardo Sánchez Martínez.
El ex secretario de Educación de la Nación (96-99) dijo que le parece importante cualquier revisión, pero aclaró: “que no implique empezar todo de cero, porque en el país tenemos mucha tendencia a pensar que somos los fundadores de la patria y damos como inexistente todo lo que se hizo anteriormente”, indicó. Entre los puntos que habría que actualizar mencionó la “educación transnacional”. “Hay que ver de qué forma se regula la oferta que viene del exterior, por medios virtuales; que llega a las casas. Otro tema es la instalación de subsedes de universidades en distintas provincias, que todavía no está regulado”, indicó.
Para Angel Rodríguez, rector de la Universidad de la Cuenca del Plata, Corrientes, es indispensable abrir el debate de la financiación. “Los fondos estatales para investigación, desarrollo y tecnología deben volcarse a toda la comunidad y estar bien dirigidos, no solamente bajo el imperativo político”, opinó.