LA PALABRA Y EL TESTIMONIO
Releyendo la Biblia, por "casualidad", relacioné un pasaje de Santiago 3, "Los pecados de la lengua y la verdadera sabiduría", al Panorama Tucumano "El peso y el valor de la palabra", de Gabriela Baigorrí (25/3). La cultura de la violencia en nuestras palabras impide la expresión de la singularidad, porque es intolerante frente a la diferencia, en una mente ensombrecida por el poder, insana o vacía por la ignorancia, presenta violencia en sus expresiones como algo normal y natural, de ahí la importancia de considerar de educarnos en los valores de la acción no violenta, dominando nuestra lengua iniciadora e instigadora de todos los conflictos, de forma de desacreditar todas aquellas conductas sociales que glorifican, idealizan o naturalizan el uso de la fuerza, el desprecio por la verdad y el desinterés por los demás. De la lengua sin control que es tentada por intereses ocultos, proceden en principio los altercados y discordias, las peleas y las guerras, que destruyen la paz, y al mismo tiempo la condición de caridad y humildad que todos debemos practicar, en forma especial los dirigentes. Deben intentar no crear un ambiente de escepticismo y crispación al usar un trato inadecuado hacia los demás ocultando lo falso, fuera de toda ética, escandalizando con sus acciones y mal ejemplo, que adquiere un poder especial cuando procede de una persona investida de autoridad. Esta debe dar testimonio, palabra que significa que afirma y asegura una cosa que puede ser comprobada con certeza; como valor es más que una afirmación o discurso, es el ejemplo de vida que damos a los demás a partir de nuestros principios. Es lo contrario a hablar y pregonar la vigencia de algún valor y luego con sus actos contradecir todo lo afirmado, ocultando las verdaderas intenciones que pueden llegar a ser incompatibles con sus funciones. Debemos tratar siempre de que el audio concuerde con el video.
Pablo Giunta
pjg1940@yahoo.com.ar

FERIA DEL LIBRO
Sería injusto hablar del tema sin aclarar que las fallas que presenta la participación de Tucumán en la Feria del Libro son de vieja data. Casi una mala costumbre. Se da importancia a lo secundario y se olvida lo principal. Los homenajes encabezan la tabla. Y el verbo homenajear suele conjugarse de un modo irregular: Yo "te" homenajeo, tú "me" homenajeas, él "nos" homenajea. Para finalizar todos nos homenajeamos entre nosotros mismos. En segundo lugar, la gastronomía por cuenta del Estado asume una dimensión injustificada. Y lo digo por experiencia propia. En tercer lugar, se confunde Feria del Libro con Feria de Literatura. Nos olvidamos de los libros científicos, técnicos, etcétera, y mostramos una falla injustificada, cuando algunos de los visitantes nos preguntan qué labor cumple el Estado respecto se la edición, cosa que muchas provincias pueden mostrar con bien ganado orgullo. Las salas de conferencia puestas a disposición de las provincias, cada una en su día no se llenan con exposiciones que no son utilizadas para exponer el estado de la literatura local. Hay varios puntos más que podrían señalarse, pero en lo que disiento totalmente con la lectora Mónica Cazón (carta del 22/5) es acerca del silencio, Calderón de la Barca mediante, que nos recomienda. El tema se refiere a la "res publica" y por ende, la publicidad de lo actuado, no es una opinión sino una obligación. La publicidad de los actos de gobierno no es optativa sino primordialmente obligatoria. Saber qué ocurre, cuándo, cómo, dónde y sobre todo por qué, es un derecho humano. El silencio puede ser virtud sobre asuntos privados, pero en cuanto a la actividad gubernamental se asemeja mucho a la deserción. Podemos parafrasear a Calderón y decir que en este caso, quien más calla mejor otorga. Y los errores de gobierno hay que señalarlos precisamente para que se corrijan. Finalizando en cuanto a la lista de invitados hay notables faltas; pero allí, como es los casamientos siempre nos olvidamos de algunos y quedan resentidos. No me incluyo entre ninguno.
Tulio Santiago Ottonello
tso.lu2ku@gmail.com

CALVARIO
El 7/11/12, tuve un accidente de trabajo y desde esa fecha transito un largo calvario. Sufro un padecimiento físico y emocional casi en forma diaria, por el solo hecho de ser docente estatal y contar con la cobertura de una ART. Es notable advertir al verme que por más que pasaron ya casi seis meses desde el trágico suceso, aún no fui curada, pero sí dada de alta "sin incapacidad", conforme lo "decretó" un médico auditor de la ART; constantemente y a lo largo de mi tratamiento me humillaron y me maltrataron; hasta me decían en la cara: "Debes curarte rápido porque el Estado está pagando a dos personas para cumplan tu función", haciendo referencia que además de pagar mi reemplazo debían pagarme a mí que no trabajaba, e intimándome a que me curara, como si ello dependiera de mi voluntad y no de las prestaciones médicas que ellos deben brindarme. Pasé de un médico prestador externo a uno auditor de la ART para que este último se lavara las manos y yo sea entregada a la SRT a fin de ser sentenciada... sin contar el peregrinar entre Sesop y demás entes intermedios que definen si estoy o no en condiciones de trabajar,. Terminé viendo a un médico de mi obra social, el cual luego de realizar estudios me dijo que debía ser operada, operación que se podría haber evitado si hubiese sido tratada conforme la lesión lo requería desde un primer momento, lo cual no hizo la ART para ahorrarse monedas en detrimento de mi salud. Apelo a la voluntad del gobernador; ojalá él pueda darme una respuesta de por qué soy tratada como un simple número en la planilla salarial provincial.
Adriana M. Gutiérrez
San Martín 2.930
San Miguel de Tucumán
LOS VALORES HUMANOS
Vivimos momentos en que la volatilidad de los valores humanos se ha convertido en una suerte de olvidos angustiosamente prosaicos, sobre todo en lo que hace a los valores intelectuales, emotivos y morales. En estos días, el papa Francisco ha señalado que hoy el mundo se preocupa más por la salubridad económica de "bancos", mientras mucha gente en distintos lugares del mundo se muere de hambre. Los intereses creados han generado una falta de preocupación y ocupación de las múltiples problemáticas humanas; las marcadas asimetrías señalan abismos profundos entre los países de los ricos y poderosos y los países débiles, social y económicamente casi condenados. Ante esta realidad conmovedora y dolorosa, el mundo de los países "fuertes", hoy también comprometidos por los excesos de sus propias debilidades, pretenden recuperarse a costa de grandes sacrificios de sus ciudadanías. España deberá ahondar en sus medidas económicas y políticas, sin que de ello devenga una certeza de recuperación. Lo único cierto es que casi la totalidad del mundo globalizado acusa muy serios problemas de equilibrios humanos. Hace no mucho tiempo, una expresión emotiva, por sencilla que fuere, encontraba eco en no pocas personas, que tenían en sus vidas espacios para sanas y caras proyecciones: "voy hacia donde quieran ir tus deseos, regreso a mí. Todo lo viejo es nuevo otra vez, desde cuando el amor comienza de nuevo a renacer, lucho por no ser convencional. Estoy rodeado de ellos. ¿Soy o no soy yo uno más? Cuando recuperemos el valor de las esperanzas, de los sueños, de las utopías, el mundo comenzará de nuevo a caminar. Hoy sólo se deslizan por sinuosos y tortuosos caminos determinados por un mundo de poderosos envilecidos que no saben adónde van".
Héctor Bravo
hectlbravo@hotmail.com
ZANAHORIA POLÍTICA
Qué bueno sería que el gobernador se resolviera a ser candidato en primer término a diputado nacional y asumiera en el Congreso Nacional. Resultaría el más movedizo y mejor gestor para Tucumán, sin dudas. A menos que su candidatura -si finalmente así lo decide- sea no más que una zanahoria política, para tras de ella tentar a los conejos; total piensan poco y se entusiasman mucho.
Carlos Duguech
carlosduguech@yahoo.com.ar
LOS PERSONALISMOS
Es sabido que para el recambio político no sólo es necesario el conocimiento cabal de los valores, necesidades y creencias de la comunidad, sino también una formación política de carácter técnico que sirva para el despliegue de la acción táctica y la visión estratégica. Y esto, lamentablemente, hasta ahora no lo observo. Quienes han aparecido en el redil de postulantes centran sus candidaturas en el personalismo. No veo equipo ni proyecto político de gobierno. Son sólo ellos. No observo cuadros dirigentes dotados de una sólida formación política en los distintos niveles de la estructura del régimen, como tampoco en la oposición. Son simples personalismos, algo así como los "salvadores de la patria". Incluso algunos juegan al "acuerdo de dirigentes". La política como vocación ha sido desplazada por la ambición. Cambiemos de actitud, entre todos y unidos podremos salir adelante. Ha llegado la hora, está en cada uno de nosotros cambiar esta realidad. Ha llegado el momento de elegir si queremos continuar este camino, o evitar que la República caiga en inescrupulosas manos. Pero para ello, antes deberíamos saber que la política sólo es para virtuosos. Quienes mantenemos firme la esperanza de vivir en libertad y compartir sin excluir a nadie, decimos que queremos ser una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común. En necesario entonces salir del letargo y decirles a quienes hoy aparecen como dirigentes opositores, que antes de proponer sus candidaturas muestren el proyecto de provincia y de país que ofrecen. El pueblo espera un camino distinto, no el que se les está mostrando.
Marcelo Funes
patria_justa@yahoo.com.ar
TELEFONÍA MÓVIL
Desde hace algún tiempo, los usuarios de telefonía móvil, estamos sufriendo la falta de un servicio que nosotros pagamos puntualmente, sin recibir este en forma medianamente eficiente. No se pueden conectar las llamadas, en ocasiones se corta la comunicación, o se escucha entrecortado. Esto se traduce en que pagamos por un servicio que no recibimos, lo cual es una situación cercana a la estafa. Las empresas de telefonía celular tienen que adecuar su evolución, ya que se venden aparatos por miles y no hay cobertura de antenas suficiente para tantos abonados. Por esto considero que debemos agotar los medios para ser atendidos los reclamos y recibir los resarcimientos que correspondan.
Silvia A. Feler
daronabijou@yahoo.com.ar






