24 Mayo 2013 Seguir en 
Es imposible disfrutar de la armonía de los pianos y de las cuerdas. O del latido de los timbales. Lo que se oye fuerte en el Conservatorio Provincial de Música es el bramido de los colectivos que salen de la Terminal de Ómnibus y el ulular de las sirenas de ambulancias. El enorme edificio, que antes funcionó como aeropuerto, transpira frío. Desde los pasillos, a media luz, se pueden espiar las aulas destruidas.
La melodía que suena en todos lados tiene tono de queja, de disgusto. De tristeza por el abandono en el que se ha sumido la histórica institución que desde hace años nutre a cuerpos estables de Tucumán y de otras partes de la Argentina. De hecho, uno de sus egresados, Benjamín Bru Pesce, es violista de la Camerata Bariloche, una de las orquestas de mayor prestigio nacional e internacional.
En sus aulas se han educado familias enteras, como por ejemplo, los seis hermanos Barrios. Uno de ellos, Gabriel, egresado en 2010, aún recuerda el embrollo que se hacían los alumnos con los diferentes planes de estudio y con los instrumentos desafinados y en mal estado.
La situación no ha cambiado mucho desde entonces. Actualmente asisten a esta institución unos 800 alumnos, distribuidos en tres niveles. Todos ellos sufren los problemas del Conservatorio, que desde hace años reclama soluciones. La infraestructura no es adecuada para el buen aprendizaje. A esto se suma la inseguridad que los alumnos padecen dentro y fuera del edificio.
Los numerosos inconvenientes ya han generado repercusiones: esta semana renunció la directora, Carolina Paz, y los alumnos están muy cerca de formar un centro de estudiantes por primera vez en la historia de la escuela. El objetivo es tener mayor participación en la vida académica y administrativa del Conservatorio, que en 2009 cumplió 100 años.
"Estamos en un proceso de transición por la renuncia de la directora, quien se fue por cuestiones de salud. Suponemos que pronto pondrán a un responsable hasta que haya un nuevo director seleccionado por la Junta de Clasificación del Ministerio de Educación provincial", explicó Gabriela Aragón Juárez, coordinadora del nivel superior del Conservatorio.
Días atrás, en una asamblea, estudiantes y profesores debatieron sobre el pasado, el presente y el futuro de la unidad académica. Allí se planteó que necesitan un edificio propio o -en su defecto- un elemento legal que aclare que el Conservatorio puede funcionar en el edificio que ocupa actualmente (avenida Brígido Terán 350). También se pidió que las aulas dispongan de un adecuado aislamiento acústico. La falta de profesores y la inseguridad de la zona ocupó también su lugar en la lista de los reclamos. Los requerimientos fueron escuchados por María Eugenia de Chazal, coordinadora de Educación Artística del Ministerio de Educación de Tucumán.
Vandalismo
"Hace unos pocos días entraron ladrones. Fuimos atacados y devastados. Nos sacaron lo más preciado para un músico, que es su herramienta de trabajo. Por esta razón, los que nos sentimos parte del Conservatorio hemos salido a reclamar nuestros derechos para tener una mejor calidad educativa, como así también para ofrecerla", reclamó Daniela Sini, estudiante de canto lírico y de piano del Conservatorio, y egresada del Instituto Superior de Música de la UNT (Ismunt). María José Medina, una de las alumnas que impulsa el centro de estudiantes, se quejó: "no hay comunicación entre los directivos del Conservatorio y el alumnado. Por eso, no sabemos qué será de los pedidos que hicimos a las autoridades". Además, habló sobre la existencia de un expediente con el cual se debe llamar a licitación para la realización de una obra que cierre el estacionamiento del Conservatorio. Este espacio no tiene cerca y actualmente es usado por cualquier persona. "Por otra parte, la profesora De Chazal se comprometió a averiguarnos esta semana en qué situación está otro expediente en la Nación, en el cual se hace un pedido de reformas del edificio", especificó Medina.
En una nota en LA GACETA, el 9 de abril, se detalló que actualmente hay tres proyectos de obras que prevén solucionar los problemas relacionados al estacionamiento, a la mala acústica y a la falta de un auditorium adonde realizar presentaciones. Sin embargo, los trámites no son sencillos porque el edificio del ex aeropuerto es patrimonio arquitectónico provincial (ley 7.535), y la estructura no puede ser modificada sin la aprobación de la Comisión de Patrimonio.
"El conservatorio pasa por una crisis. Intentamos capitalizar esto en una mejoría, en una realidad mejor. Es conocido el problema del edificio, en el cual se pueden hacer muchas intervenciones arquitectónicas, aún teniendo en cuenta su estatus de patrimonio. En el espacio que hay en el patio del terreno se pueden construir cosas maravillosas. Eso sería fundamental, al igual que la renovación de los instrumentos, sobre todo los pianos, que ya son obsoletos", comentó Juan Pablo Cadierno, docente y director de la Orquesta del establecimiento educativo. "También es bueno que los alumnos se estén organizando. Eso es positivo para la vida en democracia", puntualizó.
Al ser consultada sobre la crisis del Conservatorio, María Eugenia de Chazal indicó: "son cuestiones institucionales que no deberían socializarse en el diario. Hay tiempos de resolución". Además, la funcionaria dijo que en este momento hay expedientes que son analizados en la Dirección de Patrimonio, que depende del Ente de Cultura de la Provincia.
No pueden educar el oído
- Para los alumnos del Conservatorio Provincial de Música, la falta de afinación y la antigüedad de los instrumentos son un grave problema que sufren desde hace años. "Hay un arpa destruida, los instrumentos no alcanzan para los estudiantes que no tienen recursos y los pianos están desafinados y son obsoletos. ¿Cómo podemos educar nuestro oído si la afinación del piano no es la ideal?", se quejó Juan Manuel Olivera, alumno del Conservatorio, durante una reunión que se realizó el miércoles a la tarde. Allí sentaron las bases para formar un centro de estudiantes.
Propuesta a Luthería.
- "Me parece una buena idea que se haga un convenio con Luthería de la Universidad Nacional de Tucumán, para que arreglen nuestros instrumentos o nos provean de unos nuevos. Hay que pensar en soluciones", opinó Francisco Rubén Vega, otro alumno del Conservatorio .
La danza se fue y no hay auditorio.
- "La orquesta ensaya en un aula chica y son 50 músicos. No hay un auditorio para sus ensayos, ni para sus presentaciones. Por eso, cuando tienen que tocar, deben pedir un lugar prestado. Por otra parte, el cuerpo de baile del Conservatorio este año abandonó la institución. No tenían piso de madera. Ellos mismos compraron un espejo y armaron su vestidor. Se cansaron y se fueron", comentó María José Medina.
Sin fotocopias.
- La biblioteca del establecimiento también sirve como depósito: hay un arpa rota, una batería y viejas computadoras. Tampoco tienen fotocopiadora. Los alumnos sacan copias en la terminal de ómnibus, vecina del Conservatorio.
La melodía que suena en todos lados tiene tono de queja, de disgusto. De tristeza por el abandono en el que se ha sumido la histórica institución que desde hace años nutre a cuerpos estables de Tucumán y de otras partes de la Argentina. De hecho, uno de sus egresados, Benjamín Bru Pesce, es violista de la Camerata Bariloche, una de las orquestas de mayor prestigio nacional e internacional.
En sus aulas se han educado familias enteras, como por ejemplo, los seis hermanos Barrios. Uno de ellos, Gabriel, egresado en 2010, aún recuerda el embrollo que se hacían los alumnos con los diferentes planes de estudio y con los instrumentos desafinados y en mal estado.
La situación no ha cambiado mucho desde entonces. Actualmente asisten a esta institución unos 800 alumnos, distribuidos en tres niveles. Todos ellos sufren los problemas del Conservatorio, que desde hace años reclama soluciones. La infraestructura no es adecuada para el buen aprendizaje. A esto se suma la inseguridad que los alumnos padecen dentro y fuera del edificio.
Los numerosos inconvenientes ya han generado repercusiones: esta semana renunció la directora, Carolina Paz, y los alumnos están muy cerca de formar un centro de estudiantes por primera vez en la historia de la escuela. El objetivo es tener mayor participación en la vida académica y administrativa del Conservatorio, que en 2009 cumplió 100 años.
"Estamos en un proceso de transición por la renuncia de la directora, quien se fue por cuestiones de salud. Suponemos que pronto pondrán a un responsable hasta que haya un nuevo director seleccionado por la Junta de Clasificación del Ministerio de Educación provincial", explicó Gabriela Aragón Juárez, coordinadora del nivel superior del Conservatorio.
Días atrás, en una asamblea, estudiantes y profesores debatieron sobre el pasado, el presente y el futuro de la unidad académica. Allí se planteó que necesitan un edificio propio o -en su defecto- un elemento legal que aclare que el Conservatorio puede funcionar en el edificio que ocupa actualmente (avenida Brígido Terán 350). También se pidió que las aulas dispongan de un adecuado aislamiento acústico. La falta de profesores y la inseguridad de la zona ocupó también su lugar en la lista de los reclamos. Los requerimientos fueron escuchados por María Eugenia de Chazal, coordinadora de Educación Artística del Ministerio de Educación de Tucumán.
Vandalismo
"Hace unos pocos días entraron ladrones. Fuimos atacados y devastados. Nos sacaron lo más preciado para un músico, que es su herramienta de trabajo. Por esta razón, los que nos sentimos parte del Conservatorio hemos salido a reclamar nuestros derechos para tener una mejor calidad educativa, como así también para ofrecerla", reclamó Daniela Sini, estudiante de canto lírico y de piano del Conservatorio, y egresada del Instituto Superior de Música de la UNT (Ismunt). María José Medina, una de las alumnas que impulsa el centro de estudiantes, se quejó: "no hay comunicación entre los directivos del Conservatorio y el alumnado. Por eso, no sabemos qué será de los pedidos que hicimos a las autoridades". Además, habló sobre la existencia de un expediente con el cual se debe llamar a licitación para la realización de una obra que cierre el estacionamiento del Conservatorio. Este espacio no tiene cerca y actualmente es usado por cualquier persona. "Por otra parte, la profesora De Chazal se comprometió a averiguarnos esta semana en qué situación está otro expediente en la Nación, en el cual se hace un pedido de reformas del edificio", especificó Medina.
En una nota en LA GACETA, el 9 de abril, se detalló que actualmente hay tres proyectos de obras que prevén solucionar los problemas relacionados al estacionamiento, a la mala acústica y a la falta de un auditorium adonde realizar presentaciones. Sin embargo, los trámites no son sencillos porque el edificio del ex aeropuerto es patrimonio arquitectónico provincial (ley 7.535), y la estructura no puede ser modificada sin la aprobación de la Comisión de Patrimonio.
"El conservatorio pasa por una crisis. Intentamos capitalizar esto en una mejoría, en una realidad mejor. Es conocido el problema del edificio, en el cual se pueden hacer muchas intervenciones arquitectónicas, aún teniendo en cuenta su estatus de patrimonio. En el espacio que hay en el patio del terreno se pueden construir cosas maravillosas. Eso sería fundamental, al igual que la renovación de los instrumentos, sobre todo los pianos, que ya son obsoletos", comentó Juan Pablo Cadierno, docente y director de la Orquesta del establecimiento educativo. "También es bueno que los alumnos se estén organizando. Eso es positivo para la vida en democracia", puntualizó.
Al ser consultada sobre la crisis del Conservatorio, María Eugenia de Chazal indicó: "son cuestiones institucionales que no deberían socializarse en el diario. Hay tiempos de resolución". Además, la funcionaria dijo que en este momento hay expedientes que son analizados en la Dirección de Patrimonio, que depende del Ente de Cultura de la Provincia.
No pueden educar el oído
- Para los alumnos del Conservatorio Provincial de Música, la falta de afinación y la antigüedad de los instrumentos son un grave problema que sufren desde hace años. "Hay un arpa destruida, los instrumentos no alcanzan para los estudiantes que no tienen recursos y los pianos están desafinados y son obsoletos. ¿Cómo podemos educar nuestro oído si la afinación del piano no es la ideal?", se quejó Juan Manuel Olivera, alumno del Conservatorio, durante una reunión que se realizó el miércoles a la tarde. Allí sentaron las bases para formar un centro de estudiantes.
Propuesta a Luthería.
- "Me parece una buena idea que se haga un convenio con Luthería de la Universidad Nacional de Tucumán, para que arreglen nuestros instrumentos o nos provean de unos nuevos. Hay que pensar en soluciones", opinó Francisco Rubén Vega, otro alumno del Conservatorio .
La danza se fue y no hay auditorio.
- "La orquesta ensaya en un aula chica y son 50 músicos. No hay un auditorio para sus ensayos, ni para sus presentaciones. Por eso, cuando tienen que tocar, deben pedir un lugar prestado. Por otra parte, el cuerpo de baile del Conservatorio este año abandonó la institución. No tenían piso de madera. Ellos mismos compraron un espejo y armaron su vestidor. Se cansaron y se fueron", comentó María José Medina.
Sin fotocopias.
- La biblioteca del establecimiento también sirve como depósito: hay un arpa rota, una batería y viejas computadoras. Tampoco tienen fotocopiadora. Los alumnos sacan copias en la terminal de ómnibus, vecina del Conservatorio.
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