La decisión -con berrinche incluido- del senador radical José Cano de declinar su candidatura a diputado nacional podría leerse de tres maneras distintas: 1- Cano no quiso ser candidato porque se siente muy cómodo en el Senado, comandando el bloque de la UCR; 2- Porque tiene miedo de que una eventual alianza opositora, con él a la cabeza, no logre obtener dos bancas en octubre y su figura se vea profundamente deteriorada para pelear la gobernación en 2015; y 3- A Cano le queda grande todavía el traje de líder de la oposición en Tucumán.
Pero más allá de estas especulaciones, la inconsulta decisión de bajarse anticipadamente del caballo electoral molestó muchísimo en las filas radicales y en los partidos opositores. En la UCR, porque consideran que el senador cometió un error de principiante, un yerro político que más bien podría venir de alguien que está a cargo de un centro de estudiantes universitario y no de un dirigente que comanda las riendas del partido en la provincia, que preside la primera minoría en la Cámara Alta y que fue dos veces legislador provincial. Como si se tratara de un partido de truco, en el centenario partido coinciden en que Cano cantó envido, dio vueltas las tres cartas sobre la mesa y se fue al mazo. Otros, quizás más moderados, compararon al "boina blanca" con el ex gobernador de Santa Fe y actual senador peronista, Carlos Reutemann, quien además de trascender como corredor de Fórmula 1 se hizo conocido por sus constantes titubeos a la hora de ser candidato a presidente. El peronismo se cansó de buscarlo para que pelee por la primera magistratura hasta que lo liberó a su suerte. En la banquina de la política nacional, Reutemann es hoy más recordado por sus logros automovilísticos que por su gravitación en la política. "El Senado ahora tiene dos 'Lole', con la diferencia que uno es gallego y otro es alemán", bromean en el partido.
La gaffe de Cano hasta fue recibida con cierto escepticismo por el alperovichismo. El viernes a la noche, el legislador y principal escudero del gobernador José Alperovich, Guillermo Gassenbauer, escribió -en diálogo con esta columna- en la red social Twitter : "esperemos que cumpla, no vaya a ser que cuando se armen las otras listas lo presionen y termine siendo candidato. Yo solamente digo que es muy pronto para decir que no".
En la Mesa de Diálogo Político y Social también les cayó como un baldazo de agua helada la claudicación del parlamentario nacional y hasta calificaron de "exceso de caudillismo" su decisión, porque no fue previamente trasladada a todos los partidos que integran ese espacio. Le cuestionan que no hizo honor ni siquiera al nombre de la agrupación, ya que fue precisamente el diálogo lo que faltó entre sus dirigentes. Con Cano fuera de carrera, el agrodiputado, Juan Casañas, se puso ahora la camiseta de candidato para encabezar la nómina de una eventual alianza electoral. Sin embargo, a algunos dirigentes radicales como el legislador Ariel García -también busca encabezar la nómina- no les termina de cerrar la figura de Casañas, ya que consideran al ruralista como un outsider dentro del partido.
Otro tema que hace ruido dentro de la UCR es la cercana relación entre Cano y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. En el radicalismo quieren saber si el senador ya formalizó una alianza electoral con el ex presidente de Boca. Es por ello que la comisión negociadora de la UCR le preguntará hoy a Cano -antes de que viaje a Salta- si éste ya decidió acordar con el PRO la incorporación de Casañas como cabeza de lista, luego de ver al diputado radical compartiendo la misma mesa con Macri, en la cena que el PRO brindó para sus afiliados durante la noche del viernes. Los pases de factura estarán a la orden del día.
Pero más allá de estas especulaciones, la inconsulta decisión de bajarse anticipadamente del caballo electoral molestó muchísimo en las filas radicales y en los partidos opositores. En la UCR, porque consideran que el senador cometió un error de principiante, un yerro político que más bien podría venir de alguien que está a cargo de un centro de estudiantes universitario y no de un dirigente que comanda las riendas del partido en la provincia, que preside la primera minoría en la Cámara Alta y que fue dos veces legislador provincial. Como si se tratara de un partido de truco, en el centenario partido coinciden en que Cano cantó envido, dio vueltas las tres cartas sobre la mesa y se fue al mazo. Otros, quizás más moderados, compararon al "boina blanca" con el ex gobernador de Santa Fe y actual senador peronista, Carlos Reutemann, quien además de trascender como corredor de Fórmula 1 se hizo conocido por sus constantes titubeos a la hora de ser candidato a presidente. El peronismo se cansó de buscarlo para que pelee por la primera magistratura hasta que lo liberó a su suerte. En la banquina de la política nacional, Reutemann es hoy más recordado por sus logros automovilísticos que por su gravitación en la política. "El Senado ahora tiene dos 'Lole', con la diferencia que uno es gallego y otro es alemán", bromean en el partido.
La gaffe de Cano hasta fue recibida con cierto escepticismo por el alperovichismo. El viernes a la noche, el legislador y principal escudero del gobernador José Alperovich, Guillermo Gassenbauer, escribió -en diálogo con esta columna- en la red social Twitter : "esperemos que cumpla, no vaya a ser que cuando se armen las otras listas lo presionen y termine siendo candidato. Yo solamente digo que es muy pronto para decir que no".
En la Mesa de Diálogo Político y Social también les cayó como un baldazo de agua helada la claudicación del parlamentario nacional y hasta calificaron de "exceso de caudillismo" su decisión, porque no fue previamente trasladada a todos los partidos que integran ese espacio. Le cuestionan que no hizo honor ni siquiera al nombre de la agrupación, ya que fue precisamente el diálogo lo que faltó entre sus dirigentes. Con Cano fuera de carrera, el agrodiputado, Juan Casañas, se puso ahora la camiseta de candidato para encabezar la nómina de una eventual alianza electoral. Sin embargo, a algunos dirigentes radicales como el legislador Ariel García -también busca encabezar la nómina- no les termina de cerrar la figura de Casañas, ya que consideran al ruralista como un outsider dentro del partido.
Otro tema que hace ruido dentro de la UCR es la cercana relación entre Cano y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. En el radicalismo quieren saber si el senador ya formalizó una alianza electoral con el ex presidente de Boca. Es por ello que la comisión negociadora de la UCR le preguntará hoy a Cano -antes de que viaje a Salta- si éste ya decidió acordar con el PRO la incorporación de Casañas como cabeza de lista, luego de ver al diputado radical compartiendo la misma mesa con Macri, en la cena que el PRO brindó para sus afiliados durante la noche del viernes. Los pases de factura estarán a la orden del día.







