31 Octubre 2012 Seguir en 
"La fe es decirle sí al Dios que se revela. Es el 'sí' de la inteligencia y de la voluntad. La fe es una respuesta libre, pero es un acto decisivo, como cuando decimos 'yo creo'. Es un acto de convicción, que compromete a toda la persona, su manera de pensar, de sentir, de vivir. Y nosotros decimos que es el acto fundamental para la existencia cristiana. En la vida real no siempre el cristiano es un creyente". Así lo explica el arzobispo emérito monseñor Luis Villalba. El prelado participó del encuentro interreligioso, invitado por los integrantes de la Mesa de Diálogo Interreligioso. Había creyentes judíos, católicos, musulmanes, budistas y cristianos evangélicos de distintas iglesias.
El prelado fue invitado a hablar sobre el Año de la Fe, que comenzó el 11 de este mes en homenaje al 50° aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. Concluirá con la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el 24 de noviembre del año próximo. También se conmemoran los 20 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado por el beato papa Juan Pablo II.
"Hoy, bajo la palabra fe, se pueden decir cosas muy distintas. Muchas veces se usa la palabra fe para expresar convicciones personales respecto de cualquier realidad temporal. Por ejemplo, tengo fe en la democracia, tengo fe en la justicia. Para nosotros, la fe ante todo es una respuesta; no a una llamada, sino a Dios", añadió.
Una preocupación
Villalba comentó que el tema de la fe le venía preocupando al Papa desde hace tiempo. Destacó que en 2005, durante un encuentro con obispos de Suiza, destacó que en estos difíciles tiempos actuales la fe debía tener prioridad. "El Papa decía que hace dos generaciones se podía dar la fe como algo natural, porque estaba presente en la vida. Pero hoy resulta lo contrario. En el fondo, Dios está ausente. Y muchas veces, nosotros somos incoherentes y eso no ayuda a otros a creer", enfatizó.
El principal evento al inicio del Año de la Fe fue la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en la que Benedicto XVI convocó a una nueva evangelización en todo el mundo y a llevar la fe a todos lados.
Cada iniciativa del Año de la Fe busca favorecer el redescubrimiento y el renovado testimonio de la fe. Benedicto XVI concederá a los fieles la indulgencia plenaria, que es válida a lo largo del Año de la Fe. Estos 12 meses son un período que estará particularmente dedicado a la profesión de la fe y a su recta interpretación, con la lectura o la meditación sobre el concilio y sobre el catecismo.
El prelado fue invitado a hablar sobre el Año de la Fe, que comenzó el 11 de este mes en homenaje al 50° aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. Concluirá con la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el 24 de noviembre del año próximo. También se conmemoran los 20 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado por el beato papa Juan Pablo II.
"Hoy, bajo la palabra fe, se pueden decir cosas muy distintas. Muchas veces se usa la palabra fe para expresar convicciones personales respecto de cualquier realidad temporal. Por ejemplo, tengo fe en la democracia, tengo fe en la justicia. Para nosotros, la fe ante todo es una respuesta; no a una llamada, sino a Dios", añadió.
Una preocupación
Villalba comentó que el tema de la fe le venía preocupando al Papa desde hace tiempo. Destacó que en 2005, durante un encuentro con obispos de Suiza, destacó que en estos difíciles tiempos actuales la fe debía tener prioridad. "El Papa decía que hace dos generaciones se podía dar la fe como algo natural, porque estaba presente en la vida. Pero hoy resulta lo contrario. En el fondo, Dios está ausente. Y muchas veces, nosotros somos incoherentes y eso no ayuda a otros a creer", enfatizó.
El principal evento al inicio del Año de la Fe fue la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en la que Benedicto XVI convocó a una nueva evangelización en todo el mundo y a llevar la fe a todos lados.
Cada iniciativa del Año de la Fe busca favorecer el redescubrimiento y el renovado testimonio de la fe. Benedicto XVI concederá a los fieles la indulgencia plenaria, que es válida a lo largo del Año de la Fe. Estos 12 meses son un período que estará particularmente dedicado a la profesión de la fe y a su recta interpretación, con la lectura o la meditación sobre el concilio y sobre el catecismo.
Lo más popular
Ranking notas premium







