Galería 25 fotosUtilizaron un vehículo de tracción 2x4. No hizo falta el DeLorean ni el doctor Emmet Brown para que Tucumán retrocediera, por una noche, 70 años en el tiempo. Y aunque usted no lo crea pasó. Eso sí, fue necesario que la vestimenta, el lugar, la música y la voz inolvidable de Alberto Dahan, como presentador, pusieran en marcha la máquina. El viaje comenzó a las 22 y terminó a las 4 de la mañana. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Las chicas y los chicos desarmaron los placares, revisaron hasta el último rincón de la casa de la abuela y pasearon por ferias de antigüedades para cumplir con la consigna de la milonga "El Arrullo". Lo lograron, y más de 300 entusiastas tomaron por asalto el Jockey Club y lo hicieron bailar tango. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
En sus casi 75 años el Jockey no había albergado una velada exclusiva de tango. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Todos los tangueros juntos en uno de los edificios más bellos de la ciudad, bailando al ritmo de una orquesta en vivo, vestidos con pilchas de los años 40. Sombreros, capelinas, perlas, corbatas moñito y tiradores. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Los muñecos que recibían a los bailarines, obra de los ambientadores Pablo Gutiérrez y Andrea Orlandi. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
La milonga "el Arrullo" y un desembarco mágico en en el antiguo ascensor del Jockey Club. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
La decoración estuvo acorde en una velada inolvidable para los tangeros de alma. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Aquí viene un tango canción / de aquellos del año 20 / que quiere saber si aún siente / el tucumano su emoción. ¡Vamos, vamos maestro, usted dirige, y usted consigue los aplausos!
"Qué barbaridad, ¡qué locura!", grita Alberto Dahan cuando se apaga el micrófono y el tango solapa su voz de serrucho. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Cientos de tucumanos coparon la pista, la escalera, cada rincón. Cerraron los ojos y se dejaron llevar por el 2x4. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Por una noche el Jockey Club se vistió de milonga. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
La elegancia del 2x4 marcó la memoria de los salones. Un nostálgico viaje en el tiempo. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Más de 300 entusiastas coparon la pista y ensayaron cortes y quebradas al compás de la orquesta La 9 de Julio. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
El largo feriado se fue bailando el tango en Tucumán. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
La milonga "el Arrullo" y un desembarco mágico en los salones del Jockey Club. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
La propuesta fue completa: vestirse como en los años 40, la edad dorada del tango. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
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LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción). LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
Priscila Omil con los hermanos Emilio y Lourdes Ferro con las capelinas eran de la abuela de Lourdes. LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)
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LLegó la hora del volver al futuro. "Señoooooras, señoooores..." Son las cuatro de la mañana y el viejo Dahan, con pelos y mañas, tiene la misión de cerrar la milonga que abrió a las 22". LA GACETA / Foto de Franco Vera (Prohibida su reproducción)