Es mejor hablar (de ciertas cosas).

El deseo sexual

Por Inés Páez de la Torre. Sábado 02 de Junio
16
Comparte
0

El deseo, tan protagónico en la vida humana, se incluyó tardíamente en los estudios acerca de la sexualidad. Este hecho no es casual: es un ejemplo de los obstáculos que debieron superarse para encarar sin prejuicios la temática sexual, aún en el contexto de una investigación científica. A mediados de los años 70, la sexóloga norteamericana Helen Kaplan advirtió la importancia de esta fase, y propuso incluirla como el "punto de arranque" de la respuesta sexual humana.

Cuando en una persona se despierta el deseo acontece un proceso muy complejo a nivel cerebral. Sin embargo, lo más identificable son los cambios psicológicos que se producen: la aparición de fantasías sexuales, la activación de recuerdos, las ganas de avanzar en el contacto físico y entrar en un clima erótico, etc. Semejante estado resulta, por lo general, muy estimulante, y en su versión más intensa motoriza comportamientos que otros podrían juzgar como demasiado sacrificados o excesivos: hacer un largo viaje solo para compartir unas horas con el otro, destinar mucho tiempo a planificar una salida, pasar la noche despiertos e ir directo a trabajar, gastar más de lo debido en un regalo, etc.

En la práctica clínica, es común que hombres y mujeres manifiesten que su interés sexual ha decrecido de manera significativa. Suelen sentirse angustiados, culposos en relación con sus parejas, al mismo tiempo que fastidiados y hartos de recibir reproches. Según las investigaciones, el "deseo sexual inhibido" o "hipoactivo" es casi dos veces más frecuente en las mujeres. De todas maneras, en ambos sexos, muchas son las cuestiones que explican esta disminución, y para evaluarla es necesario tener en cuenta la edad, la salud, los elementos vinculares y afectivos y la historia del deseo en el contexto de la vida de cada persona.

En un gran número de casos, el desinterés habla de un conflicto en la relación de pareja, donde está presente sobre todo el enojo. Existen otros factores, como el distanciamiento afectivo, la baja autoestima, la falta de confianza en el otro, el temor a la intimidad, al compromiso, al mal desempeño en la relación sexual. Algunos medicamentos, enfermedades y desequilibrios hormonales pueden tener un efecto negativo en este sentido, lo mismo que la depresión profunda. Por otra parte, el estar atravesando un momento doloroso -enfermedad de un ser querido, desempleo, problemas de fertilidad, etc.- puede llevar al decaimiento del deseo sexual.

Los casos crónicos suelen estar asociados a acontecimientos traumáticos en la infancia o adolescencia, a una fuerte represión sexual, o a niveles muy bajos de testosterona, entre otras cuestiones.

Por último, es importante recordar que el deseo sexual está integrado a la totalidad de la experiencia vital de un individuo. Esto significa que es una de las muchas cristalizaciones de nuestra conexión con la vida. En última instancia y de manera esencial, con el amor, y con sus posibilidades de manifestación en todas y cada una de las cosas que hacemos. Si esta expansión amorosa está acotada rígidamente a unos pocos destinatarios, el deseo sexual sufrirá su parte en este empobrecimiento. Permitamos que esta energía -la más poderosa que existe- circule de manera generosa por todos los ámbitos de nuestra vida. Es probable que nos sorprenda lo que ocurre entonces con el deseo sexual.

Comentarios
16
Este es un espacio para la construcción de ideas y la reflexión, que apoya e incentiva la pluralidad de pensamiento. No un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Avatar #16
konan · 19 de Junio de 2012 - 13:10
ines, a mi novia le pasa todo un poco de esto. me podrias ayudar en algo? te lo agradeceria mucho. A mi me pasa todo lo contrario a ella, tiene muchos problemas por ahi capaz que venga la cosa, necesita a alguna ayuda, dame una mano, gracias
positivo
0
negativo
3
reportar
Avatar #15
konan · 19 de Junio de 2012 - 13:03
como puedo hacer, mi pareja tiene poco deseo, esto le pasa a ella pero a mi todo lo contrario, siempre estoy con muchas ganas
positivo
0
negativo
2
reportar
Avatar #14
Salta Violeta · 10 de Junio de 2012 - 10:05
Buen articulo... y liberar represiones gente!!
positivo
9
negativo
0
reportar
Avatar #13
lápida · 09 de Junio de 2012 - 09:30
como dijo Deleuze: "deseamos desear". La depresión aparece cuando el hecho es consumado. lo más placentero creo que es el erotismo, que funde el deseo con la negación del mismo.
positivo
3
negativo
0
reportar
Avatar #12
iptorre · 07 de Junio de 2012 - 22:26
#11 gracias Alberto! siempre leo tus cosas, me parecen buenísimas : )
positivo
3
negativo
0
reportar
Avatar #11
Alberto Calliera · 07 de Junio de 2012 - 18:59
Hablando de deseo, quiero desearte suerte con este blog, Inés.
positivo
5
negativo
0
reportar
Avatar #10
iptorre · 06 de Junio de 2012 - 12:37
#9 gracias barbara! tus posts estan buenisimos! #8 muchos factores deben considerarse al evaluar una disfuncion erectil y sus causas, uno de ellos es la presencia de enfermedades, mal de chagas incluido. saludos y gracias en general por los comentarios!
positivo
5
negativo
0
reportar
Avatar #9
Barbara Tarcic · 06 de Junio de 2012 - 10:50
Me encantó el artículo. El último párrafo me pareció brillante sobre todo para entender que el deseo sexual está ligado al deseo en general. En todos los ámbitos de la vida. Muy bueno!
positivo
6
negativo
0
reportar
Avatar #8
julietajustinn · 05 de Junio de 2012 - 17:43
ines como te ubico por mail en privado ,la enfermedad de chagas produce disfuncion erectil ?porque a mi novio se le complica un poco y padece eso
positivo
6
negativo
0
reportar
Avatar #7
frico · 05 de Junio de 2012 - 16:43
Ines ,deberias procurar tener tu espacio por este medio para consultas sexologicas.Me parece buen tema , apesar de la seriedad con que puede ser tomado.
positivo
8
negativo
0
reportar